Viernes, 29 de Mayo de 2026
Ciencia

Explosión del cohete New Glenn de Blue Origin amenaza sus planes espaciales

El incidente en Cabo Cañaveral destruyó el cohete y causó daños significativos a la plataforma, generando un serio revés para los contratos con la NASA y la competencia con SpaceX.

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Por Redacción KENJA29 de mayo de 2026, 6:01 p. m.

Un cohete New Glenn de Blue Origin explotó en una bola de fuego masiva el jueves 28 de mayo de 2026, durante una prueba de encendido de motores en su plataforma de lanzamiento en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, Florida. El incidente, que ocurrió alrededor de las 9:00 p.m. EDT, destruyó por completo el vehículo y causó daños severos en el Complejo de Lanzamiento 36 (LC-36), representando un obstáculo mayúsculo para los ambiciosos planes espaciales de la compañía de Jeff Bezos.

Un revés crítico en la carrera espacial comercial

La explosión se produjo durante una prueba de "fuego estático", un ensayo crucial previo al que sería el cuarto vuelo orbital del cohete, programado para la próxima semana. La misión tenía como objetivo desplegar satélites para el proyecto de internet de Amazon. Afortunadamente, no se reportaron heridos, según confirmaron múltiples fuentes oficiales. El fundador de la compañía, Jeff Bezos, se pronunció en redes sociales: "Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Un día muy duro, pero reconstruiremos lo que sea necesario y volveremos a volar".

Este fracaso no es un hecho aislado para el programa New Glenn. El cohete ya había sido puesto en tierra en abril después de que su tercer vuelo dejara un satélite en una órbita incorrecta debido a un fallo en el motor. La destrucción del vehículo y, sobre todo, de la infraestructura de lanzamiento, anticipa un retraso prolongado en sus operaciones, similar al que sufrió SpaceX en 2016 cuando la explosión de un Falcon 9 dejó su plataforma inoperativa por más de un año.

Impacto en los contratos con la NASA y el futuro lunar

Las consecuencias de la explosión se extienden más allá de los planes comerciales de Blue Origin, afectando directamente los proyectos de la NASA. New Glenn es un pilar fundamental en la estrategia de la agencia espacial para regresar a la Luna bajo el programa Artemis. Blue Origin tiene contratos para utilizar este cohete en el lanzamiento de módulos de aterrizaje lunares. Apenas unos días antes del incidente, la NASA había adjudicado a la compañía un contrato para lanzar la primera de tres misiones destinadas a construir una base en la superficie lunar.

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, reconoció la gravedad del suceso: "Los vuelos espaciales no perdonan, y desarrollar una nueva capacidad de lanzamiento de carga pesada es extraordinariamente difícil. Trabajaremos con nuestros socios para apoyar una investigación exhaustiva de esta anomalía". La agencia evaluará el impacto en las misiones a corto plazo del programa Artemis mientras se determina el alcance de los daños y el tiempo de recuperación.

El panorama de la competencia

Este incidente deja a Blue Origin en una posición de desventaja frente a sus competidores directos, principalmente SpaceX de Elon Musk. Mientras New Glenn ha realizado solo tres vuelos con problemas, SpaceX mantiene un ritmo de lanzamientos constante con su cohete Falcon 9 y avanza en el desarrollo de su sistema Starship. Tras el suceso, Musk expresó su solidaridad en la red social X, deseando a Blue Origin una "pronta recuperación".

La compañía de Jeff Bezos ahora enfrenta el doble desafío de investigar la causa del fallo y reconstruir una infraestructura de lanzamiento críticamente dañada. Este proceso no solo requerirá una inversión económica significativa, sino también tiempo, lo que podría alejar aún más a la compañía de sus metas de competir por los lucrativos contratos de lanzamiento de satélites y misiones gubernamentales.