Descubren la 'Piedra Rosetta Cósmica' que descifra misteriosas señales de radio
Un equipo internacional de astrónomos ha identificado un sistema estelar binario que emite ráfagas de radio y rayos X, unificando las características de enigmáticas señales de largo período y revelando su origen.

Un equipo internacional de astrónomos anunció un descubrimiento revolucionario que podría ser la clave para entender uno de los fenómenos más enigmáticos del universo. El 1 de junio de 2026, los científicos revelaron la detección de ASKAP J1745-5051, un sistema estelar binario calificado como la 'Piedra Rosetta Cósmica', que finalmente podría descifrar el origen de las misteriosas señales de radio de largo período (LPT) provenientes del espacio profundo.
Un reloj cósmico preciso
El hallazgo, liderado por Kovi Rose de la Universidad de Sídney, fue posible gracias a la combinación del radiotelescopio ASKAP en Australia y el satélite de rayos X Einstein Probe. El sistema ASKAP J1745-5051 consiste en una enana blanca, el denso remanente de una estrella como nuestro Sol, que está atrayendo material de una estrella compañera más grande. Este proceso genera potentes ráfagas de ondas de radio y rayos X que se repiten con una asombrosa regularidad cada 81 minutos.
Lo que hace a este descubrimiento tan significativo es que es el primer objeto celeste que unifica múltiples características observadas de forma aislada en otras señales LPT. Durante años, los astrónomos han detectado estas extrañas señales, pero su origen era un completo misterio. Ahora, ASKAP J1745-5051 proporciona la primera evidencia contundente de que la fuente es una 'variable cataclísmica magnética'.
El origen de las enigmáticas señales
Las variables cataclísmicas son sistemas binarios donde una enana blanca "canibaliza" a su compañera. A medida que el material, principalmente hidrógeno, cae en espiral hacia la enana blanca, se produce una inmensa cantidad de energía. En el caso de ASKAP J1745-5051, la interacción entre los potentes campos magnéticos de ambas estrellas es lo que genera las ráfagas de radio periódicas.
Hasta la fecha, solo se había detectado una docena de LPTs, lo que dificultaba su estudio. Este nuevo sistema sirve como un laboratorio natural para investigar la física extrema y podría ser el modelo para interpretar otras señales similares. "Por primera vez hemos localizado el origen de estas señales", afirmó Kovi Rose, autor principal del estudio publicado en la prestigiosa revista Nature Astronomy.
Implicaciones para la astrofísica
El descubrimiento de ASKAP J1745-5051 no solo resuelve un enigma, sino que también abre una nueva ventana para comprender la evolución de los sistemas estelares binarios y el comportamiento de la materia en condiciones de gravedad y magnetismo extremos. La capacidad de observar simultáneamente las emisiones de radio y rayos X de un mismo objeto proporciona a los científicos una herramienta sin precedentes para probar sus modelos teóricos.
Este hallazgo demuestra el poder de los nuevos instrumentos astronómicos como el telescopio ASKAP, que con su amplio campo de visión es capaz de detectar fenómenos transitorios que antes pasaban desapercibidos. La confirmación del origen de las LPTs podría ser el primer paso para desvelar otros secretos del universo, incluyendo la naturaleza de otros objetos exóticos como los magnetares o los púlsares de período ultra largo.
