Crean un catalizador que produce hidrógeno a baja temperatura con calor residual
Investigadores desarrollan un método con perovskita que reduce en 500°C la temperatura necesaria para dividir el agua, abriendo la puerta al uso de calor de desecho industrial para generar energía limpia y a bajo costo.

Un equipo de científicos ha desarrollado un método revolucionario para producir hidrógeno de manera más económica y sostenible. Utilizando un innovador catalizador de perovskita, lograron dividir las moléculas de agua en hidrógeno y oxígeno a temperaturas significativamente más bajas que las requeridas por los métodos convencionales, lo que podría acelerar la descarbonización de industrias clave.
Una nueva era para el hidrógeno
El hidrógeno está posicionado como un vector energético crucial para la transición hacia una economía baja en carbono. Su principal ventaja es que, al ser utilizado como combustible, solo produce agua y calor, sin emitir dióxido de carbono. Sin embargo, el gran desafío reside en su producción: actualmente, cerca del 95% del hidrógeno mundial se obtiene a partir de combustibles fósiles, lo que anula gran parte de su beneficio ambiental.
Una de las alternativas más prometedoras es la división termoquímica del agua, donde el calor y un catalizador separan el H₂O. No obstante, los catalizadores tradicionales exigen temperaturas muy altas, entre 700 y 1,000°C para la reacción y hasta 1,500°C para regenerarse. Este nuevo avance reduce drásticamente esa barrera térmica.
La clave: un catalizador de perovskita
La investigación, desarrollada en la Universidad de Birmingham, utiliza un catalizador de perovskita compuesto por bario, niobio, calcio y hierro (BNCF), materiales abundantes y no tóxicos. Este material permite que el proceso de división del agua ocurra en un rango de temperatura mucho más accesible: entre 150 y 500°C. La regeneración del catalizador también es más eficiente, realizándose entre 700 y 1,000°C. En total, la temperatura del proceso se reduce en aproximadamente 500°C en comparación con los métodos actuales.
Aprovechamiento del calor industrial residual
Esta reducción de temperatura es fundamental porque abre la puerta al uso de una fuente de energía masiva y hasta ahora desperdiciada: el calor residual industrial. Industrias pesadas como las del acero, cemento, vidrio y productos químicos generan enormes cantidades de calor como subproducto de sus operaciones. Este calor, que normalmente se disipa en la atmósfera, ahora puede ser capturado y utilizado para alimentar la producción de hidrógeno de forma localizada y a bajo costo.
Al generar el hidrógeno directamente en las instalaciones industriales, se superan dos de los mayores obstáculos para su adopción: el almacenamiento y el transporte, que requieren infraestructuras costosas y complejas. La producción local permite un consumo inmediato, integrando la generación de energía limpia directamente en los procesos que más la necesitan.
Impacto económico y futuro
Los análisis preliminares de costos sugieren que este nuevo método podría ser más económico que el hidrógeno verde (producido por electrólisis con energías renovables) y el hidrógeno azul (generado a partir de gas natural con captura de carbono). La ventaja sería especialmente significativa en regiones con acceso a energía renovable barata.
Este avance tecnológico no solo representa una mejora en la eficiencia, sino que ofrece una vía tangible para descarbonizar sectores difíciles de electrificar. La universidad ya ha presentado una solicitud de patente y busca socios para llevar esta prometedora tecnología del laboratorio al mercado, lo que podría redefinir el futuro de la producción de energía limpia a escala global.
