Descubren en México al ajolote más antiguo conocido hasta ahora
Un fósil de 4.2 millones de años hallado en Hidalgo revela una nueva especie, *Ambystoma quetzalcoatli*, clave para entender la evolución de este icónico anfibio.

Un equipo de paleontólogos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha identificado una nueva especie de ajolote fósil que vivió hace aproximadamente 4.2 millones de años. Bautizada como Ambystoma quetzalcoatli, fue descubierta en el estado de Hidalgo y representa el registro más antiguo conocido de este género de anfibios en México, ofreciendo una visión sin precedentes sobre su historia evolutiva.
Un hallazgo excepcional en Hidalgo
Los restos fósiles fueron localizados en sedimentos del Plioceno en la localidad de Santa María Amajac, a unos 100 kilómetros al norte de la Ciudad de México. El área, que hace millones de años albergaba un extenso lago rodeado de bosques húmedos, demostró ser una cápsula del tiempo. La calidad de la preservación de los especímenes es notable; se encontraron varios esqueletos casi completos y articulados, algo extremadamente raro debido a la fragilidad de los huesos de las salamandras.
Este nivel de conservación ha permitido a los científicos realizar un análisis anatómico detallado. El hallazgo no solo amplía la historia de los ajolotes, sino que también establece al A. quetzalcoatli como la primera especie de salamandra fósil formalmente descrita en el país.
El ajolote que vivió en un lago desaparecido
El estudio de los fósiles y los sedimentos ha permitido reconstruir el ecosistema en el que habitó este anfibio. Durante el Plioceno, un bloqueo temporal del río Amajac originó un gran lago de aproximadamente 85 kilómetros cuadrados. Este entorno acuático estable fue el hogar del Ambystoma quetzalcoatli, junto con una rica biodiversidad de plantas, insectos y peces, muchos de los cuales también se han encontrado en estado fósil.
Al igual que su pariente moderno, el famoso ajolote de Xochimilco (Ambystoma mexicanum), el A. quetzalcoatli era un animal neoténico. Esto significa que retenía sus características larvales, como las branquias externas, hasta la edad adulta, viviendo toda su vida en el agua. Esta estrategia evolutiva es común en especies que habitan lagos estables y aislados.
Claves de una nueva especie
La designación de Ambystoma quetzalcoatli como una nueva especie se basa en una combinación de rasgos únicos en su cráneo que lo diferencian de todas las especies conocidas, tanto vivas como extintas. Entre las características distintivas se encuentra una abertura en forma de "V" en la parte frontal del cráneo y una fontanela (un espacio entre los huesos craneales) que persistía en los adultos, un rasgo asociado a su condición neoténica.
El nombre de la especie, "quetzalcoatli", rinde homenaje a Quetzalcóatl, una de las deidades más importantes de las culturas mesoamericanas, vinculando así la profunda historia natural de México con su rico legado cultural.
Impacto en la ciencia y la evolución
El descubrimiento es de gran relevancia para la paleontología y la biología evolutiva. Confirma la presencia del género Ambystoma en el centro de México desde hace más de cuatro millones de años, empujando hacia atrás su historia conocida en la región. Además, sugiere que la neotenia, la característica más famosa del ajolote moderno, es una adaptación evolutiva con raíces muy profundas en el linaje de estos anfibios.
Este hallazgo no solo añade una nueva pieza al rompecabezas de la biodiversidad pasada de México, sino que también subraya la importancia de los registros fósiles para comprender cómo las especies evolucionan y se adaptan a lo largo de millones de años. El antiguo Ambystoma quetzalcoatli ofrece una nueva perspectiva sobre los orígenes de uno de los animales más extraordinarios y estudiados del mundo.
