Miércoles, 3 de Junio de 2026
Ciencia

Ciencia identifica dos subtipos biológicos de autismo en un gran avance

Un estudio internacional analizó casi 1.000 escáneres cerebrales, revelando patrones de 'hiperconectividad' e 'hipoconectividad' que podrían revolucionar el diagnóstico y tratamiento del autismo.

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Por Redacción KENJA3 de junio de 2026, 1:13 p. m.

Un equipo internacional de científicos ha dado un paso fundamental en la comprensión del Trastorno del Espectro Autista (TEA), al identificar por primera vez al menos dos subtipos biológicos distintos. El descubrimiento, liderado por el Istituto Italiano di Tecnologia y el Child Mind Institute de Nueva York, promete abrir la puerta a diagnósticos y tratamientos personalizados para millones de personas en todo el mundo.

Una nueva clasificación biológica

Publicado en la prestigiosa revista Nature Neuroscience el 3 de junio de 2026, el estudio se basó en el análisis de imágenes cerebrales de casi 1.000 personas con autismo. Los investigadores descubrieron dos patrones consistentes y diferenciados en la comunicación entre distintas regiones del cerebro, lo que les permitió definir dos categorías claras.

Los subtipos identificados son:

  • Hiperconectividad: Caracterizado por una mayor comunicación y conexión entre las regiones cerebrales. Este subtipo se encontró asociado a vías neuronales relacionadas con el sistema inmune.
  • Hipoconectividad: Se distingue por una menor comunicación entre las regiones cerebrales. Este patrón está principalmente ligado a alteraciones en las vías sinápticas, que son cruciales para la transmisión de señales entre neuronas.

El impacto en el futuro del autismo

Este hallazgo es más que una simple clasificación. Ofrece un marco biológico que ayuda a explicar por qué los síntomas del autismo varían tanto de una persona a otra. Durante años, la ciencia ha sospechado que estas diferencias clínicas tenían una base biológica distinta, pero demostrarlo había sido un desafío.

Al vincular patrones de conectividad cerebral con vías biológicas específicas, la investigación proporciona una base empírica para desarrollar enfoques más precisos. Esto podría revolucionar el diagnóstico, que actualmente se basa en la observación del comportamiento, y allanar el camino hacia intervenciones terapéuticas dirigidas a las características biológicas de cada subtipo.

Hacia una medicina personalizada

Los responsables del estudio señalan que este trabajo acerca el campo de la neurociencia a una medicina más personalizada para el autismo. Aunque subrayan que esto no significa que el autismo pueda dividirse en solo dos categorías, sí representa un primer paso crucial para desenredar su complejidad. El análisis no solo se limitó a datos humanos, sino que también se complementó con el estudio de 20 modelos de ratones para validar los hallazgos biológicos.

Para las familias y las personas afectadas por el autismo, esta noticia ofrece una visión esperanzadora. La posibilidad de entender la biología subyacente del TEA en cada individuo podría traducirse en tratamientos más eficaces y en un mejor pronóstico, adaptando el apoyo a las necesidades específicas de cada persona y abandonando el enfoque de "talla única" que ha predominado hasta ahora.