Miércoles, 3 de Junio de 2026
Ciencia

Erupción del volcán Tonga revela una vía inesperada para eliminar metano

La explosión submarina de 2022 generó una química atmosférica única que destruyó metano, abriendo posibles nuevas estrategias contra el cambio climático.

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Por Redacción KENJA3 de junio de 2026, 7:25 a. m.

La colosal erupción del volcán submarino Hunga Tonga-Hunga Ha'apai en enero de 2022 no solo fue la más grande registrada con instrumentos modernos, sino que también ha revelado un mecanismo natural inesperado para eliminar metano de la atmósfera, uno de los gases de efecto invernadero más potentes. Un estudio reciente ha identificado cómo este evento ofreció pistas valiosas que podrían inspirar nuevas estrategias para mitigar el calentamiento global.

Una nube química sin precedentes

Tras la erupción, los científicos detectaron una gigantesca nube de formaldehído a gran altitud, una sustancia que se forma cuando el metano se descompone en la atmósfera. Esta observación fue sorprendente, ya que el formaldehído tiene una vida muy corta, de apenas unas horas. Su presencia continua durante más de una semana indicaba que un proceso activo estaba destruyendo metano de forma masiva y sostenida dentro de la pluma volcánica mientras se desplazaba hacia Sudamérica.

Un estudio publicado el 7 de mayo de 2026 en la revista Nature Communications, liderado por el Dr. Maarten van Herpen, analizó los datos satelitales del instrumento TROPOMI de la Agencia Espacial Europea. Los investigadores concluyeron que la erupción estaba eliminando aproximadamente 900 toneladas métricas de metano al día.

El rol del agua de mar y la ceniza

El secreto de este fenómeno reside en la singularidad de la erupción: al ser un volcán submarino, lanzó a la estratosfera una cantidad masiva no solo de ceniza y gases, sino también de agua de mar salada. Según la investigación, la interacción de la luz solar con la mezcla de ceniza volcánica, sales marinas y la enorme inyección de vapor de agua generó una alta concentración de cloro reactivo. Fueron estos átomos de cloro los que actuaron como un poderoso agente oxidante, destruyendo las moléculas de metano.

Este proceso es similar a uno observado previamente sobre el Océano Atlántico, donde el polvo del Sahara se mezcla con la sal marina, pero nunca se había registrado a una altitud tan elevada ni a una escala tan grande. El volcán Tonga llevó esta "receta" química directamente a la estratosfera, a más de 30 kilómetros de altura.

Implicaciones para la lucha climática

El metano es un gas de efecto invernadero que, en un período de 20 años, es 80 veces más potente que el dióxido de carbono (CO2) para atrapar calor, y es responsable de aproximadamente un tercio del calentamiento global actual. Sin embargo, permanece en la atmósfera por un tiempo mucho más corto, alrededor de una década. Esto lo convierte en un objetivo clave para frenar el cambio climático a corto plazo.

Los hallazgos del estudio del Hunga Tonga-Hunga Ha'apai son esperanzadores porque ofrecen una prueba a gran escala de un mecanismo de destrucción de metano que podría, en teoría, ser replicado. Si bien el evento también liberó metano, la capacidad de la pluma para "limpiar" una parte de esta contaminación abre la puerta a la investigación de nuevas tecnologías de geoingeniería.

Comprender a fondo esta química atmosférica impulsada por el cloro podría ser fundamental para desarrollar estrategias que aceleren la eliminación de metano de la atmósfera. Los científicos y responsables de políticas ambientales ven en este evento natural una valiosa lección sobre los complejos procesos de nuestro planeta y una fuente de inspiración para futuras soluciones climáticas.