Descubren una gigantesca estructura geológica oculta bajo el hielo de la Antártida
Una vasta red de cuencas en forma de abanico, oculta bajo tres kilómetros de hielo, revela claves sobre la historia del continente y su impacto en el cambio climático actual.

Un equipo científico internacional anunció el 4 de junio de 2026 el descubrimiento de una colosal estructura geológica oculta bajo el hielo de la Antártida Oriental. Se trata de una vasta red de cuencas en forma de abanico que conecta varios de los paisajes subglaciales más grandes del continente, un hallazgo que podría redefinir nuestra comprensión de la historia tectónica de la Tierra y mejorar las proyecciones sobre el aumento del nivel del mar.
Un abanico bajo el continente helado
La megaestructura, denominada Provincia de Cuencas en Abanico de la Antártida Oriental, se extiende por un área de escala continental y yace bajo una capa de hielo que supera los tres kilómetros de espesor en algunos puntos. Lo más significativo es que esta red conecta características geológicas que hasta ahora se estudiaban de forma individual, como las cuencas de Wilkes y Aurora, y la que alberga el famoso lago Vostok, el lago subglacial más grande del planeta.
Aunque estas cuencas eran conocidas, es la primera vez que se identifican como partes de un único sistema interconectado. Según los investigadores, la formación se asemeja a una mano abierta, donde las cuencas serían los espacios triangulares entre los dedos que se extienden desde un punto central.
El eco de un supercontinente
Los análisis, que combinaron datos de radar, magnéticos y sísmicos, sugieren que la estructura se formó a través de un proceso llamado extensión rotacional distribuida. Este fenómeno ocurre cuando la corteza de un continente se estira gradualmente hacia afuera desde un punto fijo. El equipo científico cree que este evento geológico masivo está vinculado a la fragmentación del antiguo supercontinente Gondwana, del cual la Antártida formaba parte hace millones de años.
Este descubrimiento no solo arroja luz sobre la historia tectónica de la Antártida, sino que también representa uno de los ejemplos más grandes de este tipo de estiramiento continental jamás identificado, ofreciendo un nuevo laboratorio natural para estudiar los procesos que dan forma a los continentes.
Implicaciones para el futuro climático
Más allá de su importancia geológica, la Provincia de Cuencas en Abanico tiene una relevancia directa en el presente. La topografía del lecho rocoso bajo el hielo es un factor crucial que influye en la forma en que el hielo fluye a través del continente y en la distribución de los lagos subglaciales.
Comprender la forma de este paisaje oculto es fundamental para predecir cómo se comportarán las capas de hielo en un clima cambiante. Las depresiones y canales de esta red de cuencas pueden afectar la estabilidad de las regiones de la capa de hielo que son particularmente vulnerables al calentamiento global. Por lo tanto, este hallazgo podría ser clave para afinar los modelos que pronostican el futuro aumento del nivel del mar, uno de los mayores desafíos del cambio climático.
