Viernes, 5 de Junio de 2026
Ciencia

Alerta en Texas: Resurge el gusano barrenador, una amenaza carnívora erradicada hace 60 años

Autoridades confirman un caso en ganado bovino, el primero en el estado desde 1966, desatando una respuesta sanitaria para contener al peligroso parásito y proteger una industria ganadera ya vulnerable.

Imagen del artículo
Por Redacción KENJA5 de junio de 2026, 8:02 p. m.

Una alerta sanitaria se ha encendido en la industria ganadera de Estados Unidos tras la confirmación de un caso del gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax) en un ternero en el sur de Texas. Este es el primer caso detectado en el estado desde 1966, marcando el regreso de un parásito carnívoro que se alimenta de tejido vivo y que fue erradicado del país hace más de medio siglo.

Respuesta inmediata y medidas de contención

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó el hallazgo el 3 de junio de 2026 en un becerro de tres semanas en el condado de Zavala, cerca de la frontera con México. En respuesta, las autoridades federales y estatales han activado un plan de contención de emergencia. Se ha establecido una zona de cuarentena de 20 kilómetros a la redonda del foco, prohibiendo el movimiento de animales de sangre caliente sin una inspección previa para evitar la propagación.

La principal estrategia de erradicación consiste en la liberación masiva de moscas macho estériles, una técnica biotecnológica que impide la reproducción del parásito. El USDA ha anunciado que se reforzarán las liberaciones aéreas, que ya sumaban cuatro millones de moscas por semana, y se desplegarán unidades terrestres para intensificar los esfuerzos. Además, se ha aumentado la vigilancia en la fauna silvestre y se han colocado trampas a lo largo de la frontera.

Una amenaza biológica y económica

El gusano barrenador representa una grave amenaza para el ganado, las mascotas, la vida silvestre y, aunque con menor frecuencia, para los seres humanos. La mosca adulta deposita sus huevos en heridas abiertas o mucosas de animales de sangre caliente. Al eclosionar, las larvas se alimentan del tejido vivo, agrandando la herida y pudiendo causar infecciones graves, mutilaciones y la muerte si no se tratan a tiempo.

El resurgimiento de esta plaga ocurre en un momento especialmente delicado para la industria ganadera estadounidense, que ya enfrenta el menor inventario de ganado bovino en 75 años y precios récord de la carne de res. Una propagación del parásito podría tener consecuencias económicas devastadoras, afectando la producción y aumentando aún más los costos para los consumidores. No obstante, el USDA ha asegurado que el suministro de alimentos del país no corre peligro, ya que el parásito no infesta la carne procesada ni los productos vegetales.

Llamado a la vigilancia

Las autoridades han hecho un llamado urgente a los ganaderos, dueños de mascotas y al público en general para que revisen a sus animales en busca de signos de infestación. Se debe prestar especial atención a las heridas que no sanan, que supuran o aumentan de tamaño, así como a la presencia de larvas o huevos en orificios corporales como la nariz, orejas o en el ombligo de los recién nacidos.

Ante cualquier sospecha, se debe contactar de inmediato a un veterinario o a las autoridades de sanidad animal. La detección temprana es crucial para contener este brote y evitar que una plaga del pasado se convierta en una crisis del presente.