Miércoles, 10 de Junio de 2026
Ciencia

Meteorito hallado en el Sahara revela la existencia de un protoplaneta perdido

Un raro espécimen de angrite, analizado por científicos, demuestra que provino de un cuerpo planetario del tamaño de la Luna o Marte que existió en los albores del sistema solar.

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Por Redacción KENJA10 de junio de 2026, 12:19 p. m.

Un análisis detallado de un raro meteorito descubierto en el desierto del Sahara en 2019 ha proporcionado la primera evidencia concluyente de un protoplaneta masivo que existió durante las primeras etapas de nuestro sistema solar. El meteorito, catalogado como Northwest Africa 12774 (NWA 12774), ha revelado pistas sobre un embrión planetario que probablemente fue destruido hace miles de millones de años.

Un mensajero del pasado

El NWA 12774 es un tipo de meteorito extremadamente raro conocido como angrite, uno de los 68 ejemplares conocidos entre más de 80,000 meteoritos clasificados. Fue encontrado en 2019 y pesa aproximadamente 454 gramos. Los angrites son rocas volcánicas consideradas de las más antiguas del sistema solar, formadas hace unos 4.5 mil millones de años, poco después del nacimiento del propio sistema. Su composición química es inusual, ya que contienen muy poca sílice, un componente principal en la corteza de los planetas rocosos como la Tierra.

La evidencia en los cristales

La investigación, liderada por un equipo de la Universidad de Colorado Boulder, se centró en el análisis de unos cristales específicos dentro del meteorito llamados clinopiroxeno. Estos cristales eran excepcionalmente ricos en aluminio, una característica que, según los científicos, solo puede ocurrir bajo presiones inmensas. Los cálculos del equipo determinaron que los minerales se formaron bajo una presión de al menos 17.5 kilobares, una cifra que supera 17 veces la presión en el fondo de la Fosa de las Marianas, el punto más profundo de la Tierra.

Esta presión extrema descarta la teoría anterior de que los angrites provenían de asteroides pequeños. Para generar tal compresión, el cuerpo celeste original, o "cuerpo padre", tuvo que ser un embrión planetario masivo, con un tamaño estimado similar al de la Luna o incluso al de Marte. "Es increíble pensar que alguna vez existió un mundo tan grande", declaró Aaron Bell, profesor investigador de la Universidad de Colorado Boulder y autor del estudio.

El destino de un mundo perdido

Los científicos creen que este protoplaneta existió brevemente en el caótico sistema solar primitivo antes de ser destruido, probablemente debido a una violenta colisión. Los fragmentos resultantes de esta destrucción, como el NWA 12774, pudieron haber sido incorporados en la formación de otros planetas, incluida la Tierra. El hallazgo no solo redefine el origen de los meteoritos de angrite, sino que también ofrece una nueva ventana para comprender la formación de los planetas rocosos.

Este descubrimiento sugiere que el sistema solar temprano albergaba muchos de estos protoplanetas, que actuaron como los bloques de construcción de los mundos que conocemos hoy. Los investigadores creen que muchos más meteoritos en colecciones de todo el mundo podrían contener evidencia de otros planetas perdidos, esperando ser estudiados.