Descubren en España una nueva especie de 'perro-oso' de hace 16 millones de años
El hallazgo del *Paludocyon moyasolai* en Cataluña redefine la evolución de los carnívoros del Mioceno y revela la rica biodiversidad de la península ibérica prehistórica.

Un equipo de paleontólogos ha anunciado el descubrimiento de una nueva especie de carnívoro prehistórico, conocido popularmente como 'perro-oso', en la cuenca del Vallès-Penedès, cerca de Barcelona. Bautizado como *Paludocyon moyasolai*, este depredador vivió hace aproximadamente 15.9 millones de años durante el Mioceno Medio, un período de gran diversificación de mamíferos en Eurasia.
Un depredador en los humedales del Mioceno
Los restos fósiles de *P. moyasolai* fueron hallados en el yacimiento de els Casots y consisten en un cráneo parcial y un molar aislado. Estos especímenes, aunque fragmentarios, han revelado características anatómicas únicas que lo distinguen de otras especies conocidas. El animal pertenecía a la familia Amphicyonidae, un grupo extinto de carnívoros que combinaban rasgos de osos y perros, aunque no están directamente emparentados con ninguno de los dos.
El entorno en el que vivió este 'perro-oso' era muy diferente al actual. Hace casi 16 millones de años, la región de Cataluña estaba cubierta por bosques húmedos, pantanos y lagos poco profundos, un ecosistema rico en vida que albergaba cocodrilos, serpientes gigantes y una gran variedad de mamíferos primitivos. *P. moyasolai* era uno de los depredadores clave en esta cadena trófica.
Importancia evolutiva del hallazgo
El análisis de los fósiles, especialmente de las proporciones dentales, indica que *P. moyasolai* representa la rama evolutiva más temprana y primitiva del género *Paludocyon*. Este descubrimiento es crucial porque desafía las clasificaciones previas y ayuda a aclarar las relaciones de parentesco dentro de la familia de los anficiónidos.
Según los investigadores, el hallazgo apoya la idea de que el género *Cynelos*, reconocido durante mucho tiempo, no es un grupo natural, sino parafilético, lo que significa que sus miembros no comparten un único ancestro común exclusivo. Esto obliga a reconsiderar la evolución de estos grandes carnívoros en Europa y Norteamérica. El estudio ha sido publicado en la prestigiosa revista científica Journal of Mammalian Evolution.
La nueva especie fue nombrada *moyasolai* en honor a Salvador Moyà-Solà, un influyente paleontólogo español reconocido por su trabajo en el estudio de mamíferos fósiles en Europa. Este descubrimiento no solo añade una nueva especie al árbol de la vida, sino que también subraya la importancia de la cuenca del Vallès-Penedès como una de las zonas más ricas en fósiles del Mioceno a nivel mundial.
El estudio del *Paludocyon moyasolai* abre una nueva ventana para entender cómo los grandes depredadores evolucionaron, se adaptaron y compitieron en los ecosistemas complejos del pasado. Cada nuevo fósil extraído de las rocas de esta región de España ayuda a reconstruir un capítulo perdido en la historia de la vida en la Tierra.
