Crean el primer mapa completo del sistema nervioso de la mosca de la fruta
Un equipo internacional ha mapeado los más de 50 millones de conexiones neuronales del cerebro y el cordón nervioso de la Drosophila melanogaster, abriendo nuevas vías para entender la neurobiología y las enfermedades humanas.

Un equipo científico internacional, liderado por investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard y la Universidad de Princeton, ha alcanzado un hito histórico en la neurociencia: la publicación del primer mapa completo de todas las conexiones neuronales del sistema nervioso central de una mosca de la fruta adulta (Drosophila melanogaster). El logro, detallado en la prestigiosa revista Nature el 8 de junio de 2026, ofrece un nivel de detalle sin precedentes que podría transformar nuestra comprensión sobre cómo el cerebro y el cuerpo interactúan para generar comportamientos complejos.
Un cableado de 50 millones de conexiones
Este mapa, conocido como conectoma, detalla más de 50 millones de conexiones sinápticas entre aproximadamente 160,000 neuronas, abarcando no solo el cerebro del insecto, sino también su cordón nervioso, el equivalente a la médula espinal humana. Para lograr esta proeza, el equipo utilizó microscopía electrónica para capturar millones de imágenes de miles de secciones ultrafinas del sistema nervioso de la mosca. Posteriormente, se emplearon herramientas de inteligencia artificial para alinear y reconstruir estas imágenes en un mapa tridimensional cohesivo, un proceso que también requirió la validación de correctores humanos para garantizar su precisión.
El control del comportamiento no es centralizado
Uno de los hallazgos más sorprendentes del conectoma es que muchos de los comportamientos complejos de la mosca, como caminar o volar, no dependen de un único centro de mando en el cerebro. En cambio, surgen de la actividad de circuitos neuronales locales y distribuidos. Esta revelación desafía la idea tradicional de que las decisiones motoras se originan exclusivamente en un controlador centralizado y sugiere que la organización neuronal podría ser un principio más universal, aplicable a otras especies.
El estudio del conectoma de la mosca de la fruta es particularmente relevante para la salud humana. A pesar de las diferencias evidentes, las moscas comparten una base genética sorprendentemente similar a la nuestra: aproximadamente el 75% de los genes humanos asociados a enfermedades tienen un gen homólogo en la Drosophila melanogaster. Esto convierte a este mapa neuronal en una herramienta invaluable para investigar las bases de enfermedades neurogenéticas y otros trastornos del sistema nervioso.
Una herramienta abierta para la ciencia
El conectoma completo ha sido puesto a disposición de la comunidad científica de forma abierta y gratuita. Esta accesibilidad ya ha comenzado a rendir frutos, con decenas de publicaciones que utilizan estos datos para formular y probar nuevas hipótesis sobre la función cerebral. Los investigadores esperan que este recurso acelere el descubrimiento de los principios fundamentales que rigen los sistemas nerviosos, desde cómo se procesa la información sensorial hasta cómo se toman decisiones complejas a nivel molecular. Este mapa no solo marca el final de una era en la neurociencia de la mosca, sino el comienzo de una nueva fase en la comprensión del cerebro mismo.
