Martes, 16 de Junio de 2026
Ciencia

Descubren "barco del infierno" japonés 80 años después de su hundimiento

Los restos del Hōfuku Maru, que transportaba a más de 1.000 prisioneros de guerra aliados, fueron hallados en Filipinas, cerrando un trágico capítulo de la Segunda Guerra Mundial.

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Por Redacción KENJA16 de junio de 2026, 6:13 p. m.

Ochenta años después de su desaparición en el mar, los restos del Hōfuku Maru, uno de los infames "barcos del infierno" japoneses, han sido descubiertos frente a la costa de Filipinas. El hallazgo, realizado por un equipo de arqueólogos marinos e historiadores, ofrece un cierre a una de las tragedias más brutales y menos conocidas de la Segunda Guerra Mundial, en la que más de mil prisioneros de guerra aliados perdieron la vida en condiciones infrahumanas.

El hallazgo de una tumba de guerra

El descubrimiento fue liderado por el explorador Josh Gates junto a la Hellships Memorial Foundation. Los restos del buque fueron localizados a más de 50 metros de profundidad en aguas de la provincia de Zambales, en la isla de Luzón. La ubicación coincide con registros militares japoneses y estadounidenses que se reexaminaron recientemente, corrigiendo la creencia de que el barco se había hundido a casi 50 kilómetros de distancia del lugar real.

El equipo utilizó tecnología de sonar para detectar el pecio no cartografiado y, mediante inmersiones, pudo confirmar su identidad. Las dimensiones del buque, la disposición de sus bodegas y mástiles, y la violenta fractura en dos de su estructura coincidían perfectamente con los planos y los relatos históricos del hundimiento del Hōfuku Maru, que se fue a pique en minutos tras un ataque aéreo estadounidense el 21 de septiembre de 1944.

La tragedia de los "Hellships"

Durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército japonés utilizó más de 130 buques mercantes requisados para transportar a prisioneros de guerra aliados y trabajadores forzados a través de Asia. Estos barcos, apodados "Hellships" (barcos del infierno) por los propios prisioneros, se convirtieron en campos de concentración flotantes. Los hombres eran hacinados en las bodegas de carga oscuras y sin ventilación, con escasez extrema de agua, alimentos y atención médica.

Una de las mayores crueldades de este sistema era que los barcos no llevaban ninguna marca que los identificara como transporte de prisioneros. Viajaban dentro de convoyes militares, lo que los convertía en blancos legítimos para las fuerzas aliadas. Sin saberlo, aviones y submarinos estadounidenses y británicos atacaron numerosos "Hellships", causando la muerte de miles de sus propios compatriotas. Se estima que de los 125.000 prisioneros transportados en estas naves, cerca de 20.000 murieron a bordo.

El último viaje del Hōfuku Maru

El Hōfuku Maru transportaba a 1.289 prisioneros de guerra, en su mayoría británicos y holandeses, cuando fue atacado por más de 100 aviones de la Marina estadounidense. El barco se hundió en apenas tres minutos, atrapando a la mayoría de los hombres bajo cubierta. Aunque unos 240 prisioneros lograron escapar y nadar hacia la costa, la pérdida de más de 1.000 vidas en el acto lo convierte en uno de los naufragios más mortíferos de la guerra en el Pacífico.

El descubrimiento del pecio no es solo un hito arqueológico, sino un acto de memoria. Para las familias de los fallecidos, que durante décadas vivieron con la incertidumbre sobre el destino de sus seres queridos, el hallazgo proporciona una localización precisa para su duelo y un reconocimiento a su sacrificio. La presencia de restos humanos confirmada por los exploradores ha consolidado el estatus del lugar como una tumba de guerra que debe ser respetada.

Este hallazgo saca a la luz un capítulo oscuro de la guerra, honrando la memoria de las víctimas y asegurando que la historia de los "barcos del infierno" no sea olvidada.