IA al rescate: La tecnología acelera la carrera para salvar a las plantas de la extinción
Un nuevo informe revela cómo la digitalización de colecciones botánicas y la inteligencia artificial están creando una "mina de oro genómica" para descubrir nuevas especies, medicinas y cultivos resilientes.

La inteligencia artificial (IA) y la digitalización masiva de datos se han convertido en herramientas cruciales en la lucha contra la extinción de la biodiversidad. Según un informe del Royal Botanic Gardens, Kew (RBG Kew), publicado el 16 de junio de 2026, estas tecnologías están permitiendo a los científicos acelerar la identificación de nuevas especies y desbloquear los secretos genéticos de especímenes de hasta 180 años de antigüedad.
Una carrera contra el tiempo
El informe "El Estado de las Plantas y Hongos del Mundo 2026" destaca una realidad alarmante: aproximadamente el 40% de las especies de plantas evaluadas se encuentran en riesgo de extinción. Los científicos estiman que aún quedan por descubrir y nombrar unas 100,000 especies de plantas, muchas de las cuales podrían desaparecer antes de ser conocidas. La pérdida de esta biodiversidad amenaza no solo los ecosistemas, sino también la seguridad alimentaria y el desarrollo de futuros medicamentos.
En este escenario, la tecnología emerge como un aliado fundamental. La digitalización de colecciones botánicas, como el proyecto de Kew que ha puesto en línea más de siete millones de especímenes, crea un recurso global para los investigadores. La IA analiza estos inmensos conjuntos de datos para identificar patrones que el ojo humano no podría detectar, acelerando la clasificación de especies y la priorización de aquellas que necesitan protección urgente.
El poder de la "mina de oro genómica"
La combinación de especímenes históricos y tecnología de vanguardia está creando lo que el informe describe como una "mina de oro genómica". Los botánicos ahora pueden extraer y secuenciar ADN de plantas y hongos recolectados hace más de un siglo. Esto no solo ayuda a comprender la evolución de las especies, sino que también abre la puerta a descubrimientos revolucionarios.
Por ejemplo, el análisis genómico puede revelar rasgos de resistencia a la sequía o a enfermedades en parientes silvestres de cultivos comerciales como el café. Esta información es vital para desarrollar variedades de plantas que puedan prosperar en un clima cambiante, asegurando el futuro de la agricultura. Del mismo modo, el estudio del vasto y desconocido reino de los hongos, del cual se estima que más del 90% de las especies son desconocidas, podría conducir al hallazgo de nuevos antibióticos, medicinas y materiales sostenibles.
Aplicaciones prácticas y un futuro esperanzador
La IA ya está demostrando su valor en aplicaciones concretas. Un estudio global que utilizó IA para analizar ocho millones de especímenes digitalizados reveló cómo el cambio climático ha alterado las épocas de floración en todo el mundo, con un desplazamiento promedio de 2.5 días por década. Este tipo de conocimiento es crucial para entender el impacto en las relaciones entre plantas y polinizadores.
Además, algoritmos de aprendizaje automático están siendo desarrollados para medir rápidamente rasgos físicos de las plantas a partir de imágenes digitalizadas, permitiendo a los investigadores estudiar a gran escala cómo factores como la temperatura influyen en su anatomía y distribución. El informe, que reunió a más de 400 científicos de 40 países, subraya que estas herramientas tecnológicas no solo exponen las lagunas en nuestro conocimiento, sino que también ofrecen la esperanza y la capacidad de actuar de manera más rápida y precisa para proteger la vida en la Tierra.
