Viernes, 19 de Junio de 2026
Ciencia

Un estudio del Alzheimer sugiere que la proteína tau es el detonante real

Una investigación de Mayo Clinic revela cambios en el ADN que vinculan las alteraciones de la proteína tau con el inicio de la enfermedad, desafiando el rol central de las placas amiloides.

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Por Redacción KENJA19 de junio de 2026, 6:13 a. m.

Un innovador estudio de Mayo Clinic ha identificado cambios específicos a nivel de ADN en los cerebros de personas con alzhéimer, sugiriendo que la enfermedad podría comenzar de una manera diferente a la que se creía. La investigación, publicada en Nature Communications, propone que la alteración de una proteína llamada tau es el verdadero detonante del proceso neurodegenerativo, un hallazgo que podría reorientar el desarrollo de futuras terapias.

El rol de la proteína tau como posible origen

Durante décadas, la teoría predominante ha señalado a las placas de proteína beta-amiloide como la causa principal del alzhéimer. Sin embargo, los nuevos hallazgos de Mayo Clinic cuestionan esta idea. La investigación sugiere que el proceso patológico podría iniciarse cuando la beta-amiloide interfiere con la función normal de la proteína tau dentro de las neuronas.

Normalmente, la proteína tau estabiliza los microtúbulos, que son esenciales para la red de transporte interna de las células nerviosas. El estudio postula que la interferencia de la beta-amiloide desplaza a la tau de su lugar, provocando el colapso de esta red vital y, en consecuencia, el daño celular característico del alzhéimer.

Cambios en el ADN y su vínculo con tau

El equipo de investigación analizó el tejido cerebral de 472 personas y mapeó patrones de metilación del ADN, que son "etiquetas" químicas que regulan la activación y desactivación de los genes. Descubrieron que casi todas las alteraciones significativas en esta metilación estaban directamente relacionadas con la acumulación de la proteína tau, no con las placas amiloides.

Estos cambios epigenéticos afectan principalmente a los oligodendrocitos, las células responsables de producir mielina, la capa aislante que permite la comunicación entre neuronas. El daño a estas células, impulsado por las alteraciones de tau, parece ser un factor central en la progresión de la enfermedad.

Implicaciones para futuras terapias

Este descubrimiento es significativo porque abre nuevas vías para el tratamiento del alzhéimer. En lugar de centrarse únicamente en eliminar las placas amiloides, las futuras terapias podrían dirigirse a proteger la función de la proteína tau o a revertir los cambios epigenéticos en el ADN que afectan a los oligodendrocitos.

Dado que los cambios en la metilación del ADN pueden ser reversibles, existe la esperanza de desarrollar tratamientos que puedan detener o incluso revertir la progresión de la enfermedad en sus primeras etapas. Esta nueva perspectiva ofrece un enfoque más preciso sobre el mecanismo molecular que desencadena el alzhéimer y renueva el optimismo en la búsqueda de una cura efectiva.