Científicos descubren por qué la gripe aviar H5N1 ataca las ubres del ganado
Un estudio revela que receptores moleculares específicos en las glándulas mamarias bovinas, y no en sus pulmones, explican la inusual manifestación del virus y su masiva eliminación en la leche.

Un equipo de investigadores ha descifrado el mecanismo molecular que explica por qué el virus de la gripe aviar H5N1 se manifestó de forma atípica en el ganado lechero de Estados Unidos a principios de 2024. El estudio, publicado el 19 de junio de 2026 en Science Advances, revela que el virus se adhiere a receptores específicos muy abundantes en las ubres de las vacas, pero casi inexistentes en su tejido respiratorio. Este hallazgo no solo aclara por qué la enfermedad se presentó como una grave inflamación mamaria (mastitis) en lugar de una afección pulmonar, sino que también enciende las alarmas sobre los riesgos para la salud pública.
El misterio de la mastitis necrotizante
A principios de 2024, un brote desconcertante afectó a rebaños lecheros en el Panhandle de Texas. Los animales desarrollaron una severa mastitis necrotizante, una dolorosa inflamación que daña el tejido de las glándulas mamarias, y su leche se volvía espesa y amarillenta. Esta presentación clínica era tan inusual que los veterinarios inicialmente buscaron patógenos bacterianos comunes, lo que retrasó significativamente el diagnóstico correcto.
La sorpresa fue mayúscula cuando los análisis confirmaron al culpable: una cepa del virus de la gripe aviar H5N1. "Nadie en el campo consideraba remotamente que el ganado pudiera ser un huésped para el H5N1", señalaron fuentes cercanas a la investigación. El hecho de que el virus atacara las ubres y no los pulmones, como ocurre en la mayoría de los mamíferos, era una incógnita científica.
La clave está en los receptores
La nueva investigación ofrece la primera explicación mecanicista a este fenómeno. Los científicos descubrieron que el H5N1 se une a un tipo específico de receptores de ácido siálico (N-linked sialic acid) que son prevalentes en las células epiteliales que recubren las glándulas mamarias bovinas. En contraste, estos receptores están prácticamente ausentes en el tejido del tracto respiratorio del ganado.
Este "paisaje de receptores" explica por qué el virus encuentra una vía de entrada ideal en las ubres, donde puede replicarse de manera masiva, pero no en los pulmones. Esta afinidad molecular es la razón detrás de la intensa eliminación del virus a través de la leche, un factor clave tanto para la transmisión entre el ganado como para el riesgo de salto a otras especies.
Implicaciones para la salud pública y animal
El descubrimiento tiene profundas consecuencias para la salud pública y la bioseguridad. La alta concentración del virus H5N1 en la leche cruda representa un riesgo directo de exposición para los trabajadores agrícolas durante el proceso de ordeño. Aunque la pasteurización es un método eficaz para neutralizar el virus en la leche destinada al consumo humano, persisten otros riesgos.
Una de las principales preocupaciones es la práctica común de alimentar a mascotas, especialmente gatos, con leche cruda. Se han documentado casos de felinos que han fallecido tras contagiarse de H5N1, lo que demuestra que esta vía de transmisión entre especies es viable y peligrosa. El virus H5N1 ya ha demostrado su capacidad para infectar a más de 100 especies de aves y mamíferos a nivel mundial, y cada nueva especie huésped aumenta el riesgo de adaptaciones que podrían facilitar su transmisión a los humanos.
Este hallazgo subraya la necesidad urgente de actualizar los protocolos de vigilancia epidemiológica y las medidas de bioseguridad en las granjas lecheras. Identificar los tejidos susceptibles en diferentes animales puede ayudar a anticipar cómo se manifestará el virus y a implementar intervenciones específicas para prevenir futuros brotes zoonóticos a gran escala.
