Alerta sanitaria: el hongo Sporothrix brasiliensis transmitido por gatos se expande por Sudamérica
Un patógeno que causa graves lesiones en la piel avanza desde Brasil hacia países vecinos, generando una creciente preocupación por la salud pública humana y animal en el continente.

Una alerta sanitaria continental está en marcha debido a la rápida propagación de Sporothrix brasiliensis, un hongo patógeno que se transmite de gatos a humanos y otros animales, causando graves lesiones cutáneas que pueden ser fatales si no se tratan. Originario de Brasil, este hongo ya se ha expandido a Argentina, Paraguay, Chile y Uruguay, con expertos advirtiendo que su llegada a Norteamérica es solo cuestión de tiempo, lo que subraya la necesidad de una vigilancia epidemiológica internacional coordinada.
Un avance silencioso y preocupante
Desde su primera identificación en Brasil en la década de 1990, S. brasiliensis ha demostrado una capacidad de propagación alarmante. En los últimos años, ha infectado a más de 11,000 personas y a miles de animales, principalmente felinos, en Sudamérica. A diferencia de otras variantes del hongo Sporothrix, conocidas por causar la "enfermedad del jardinero" a través del contacto con plantas, la cepa brasileña se ha adaptado para una transmisión zoonótica altamente eficiente, principalmente a través de gatos.
El hongo se ha extendido progresivamente desde su epicentro en Brasil hacia el sur del continente. Su presencia ya ha sido confirmada en Argentina, Paraguay y Chile, con los casos más recientes detectados en Uruguay, lo que demuestra su capacidad para cruzar fronteras y establecerse en nuevos territorios.
Transmisión, síntomas y riesgos
La principal vía de contagio a humanos ocurre a través del contacto directo con gatos infectados, ya sea por arañazos, mordeduras o el manejo de las lesiones cutáneas que provoca el hongo. Los felinos, a su vez, se infectan al entrar en contacto con otros gatos enfermos o con el hongo presente en el ambiente. Una vez infectados, desarrollan úlceras y nódulos en la piel, especialmente en la cara y la nariz, que son altamente contagiosos.
En las personas, la esporotricosis causada por S. brasiliensis se manifiesta comúnmente como una infección cutánea. Inicia con un pequeño bulto indoloro, de color rojo o púrpura, en el sitio de la lesión. Con el tiempo, pueden aparecer más nódulos que se ulceran y se extienden siguiendo el trayecto de los vasos linfáticos. Aunque es menos frecuente, la infección puede afectar los pulmones, los ojos e incluso diseminarse a huesos y al sistema nervioso central, sobre todo en personas con sistemas inmunitarios debilitados.
Medidas de prevención y control
Las autoridades sanitarias enfatizan la importancia de la prevención para contener el avance del hongo. Las principales recomendaciones incluyen:
- Evitar el contacto con gatos desconocidos o que parezcan enfermos, especialmente en las zonas endémicas.
- Limitar la interacción entre gatos domésticos y animales callejeros para reducir el riesgo de contagio.
- Acudir al veterinario de inmediato si una mascota presenta lesiones en la piel, secreción nasal o estornudos persistentes.
- En caso de sufrir un arañazo o mordedura de un gato, lavar la herida con agua y jabón y buscar atención médica.
El tratamiento para la esporotricosis está disponible y se basa en el uso de medicamentos antifúngicos como el itraconazol, tanto para humanos como para animales. Sin embargo, el diagnóstico temprano es crucial para evitar complicaciones y la propagación de la enfermedad.
Una amenaza global latente
Expertos de importantes centros de control de enfermedades han advertido que la llegada de S. brasiliensis a otras regiones, como Norteamérica, es una posibilidad real. La falta de protocolos de detección específicos para este hongo en animales que viajan entre países representa una vulnerabilidad significativa. Por ello, se ha hecho un llamado a la comunidad veterinaria y de salud pública para estar alerta ante posibles casos y reportarlos de inmediato, adoptando un enfoque de "Una Sola Salud" que integre el bienestar humano, animal y ambiental para enfrentar esta amenaza emergente.
