Estudio concluye que vapear probablemente causa cáncer de pulmón y boca
Una exhaustiva revisión científica liderada por la UNSW Sydney advierte que los cigarrillos electrónicos con nicotina no son una alternativa inofensiva y presentan riesgos cancerígenos claros.

Un contundente estudio liderado por investigadores de la UNSW Sydney y publicado en la prestigiosa revista Carcinogenesis, ha concluido que los cigarrillos electrónicos con nicotina probablemente causan cáncer de pulmón y de boca. Esta investigación, una de las revisiones más completas hasta la fecha, desafía la percepción pública del vapeo como una alternativa segura al tabaco tradicional y enciende las alarmas sobre una nueva crisis de salud pública.
La evidencia contra el vapeo
El equipo de investigación, dirigido por el Profesor Adjunto Bernard Stewart AM, analizó una amplia gama de evidencia científica global, incluyendo estudios clínicos en humanos, experimentos en animales e investigaciones de laboratorio. Los resultados demostraron de manera consistente la presencia de biomarcadores de daño al ADN, estrés oxidativo e inflamación en los tejidos orales y pulmonares de los usuarios de cigarrillos electrónicos, cambios pre-cancerígenos que son motivo de gran preocupación.
Según los hallazgos, la exposición al aerosol de los vapes provoca alteraciones celulares inequívocas. "Considerando todos los hallazgos —desde el monitoreo clínico, los estudios en animales y los datos mecánicos— es probable que los cigarrillos electrónicos causen cáncer de pulmón y cáncer oral", afirmó el Profesor Stewart en declaraciones sobre el estudio. La investigación también destacó que ratones expuestos al aerosol de los cigarrillos electrónicos desarrollaron cáncer de pulmón, una evidencia directa del potencial carcinogénico de estos dispositivos.
Un eco de la historia del tabaco
Los investigadores trazaron un preocupante paralelismo entre la emergente evidencia sobre los peligros del vapeo y las décadas que tardó la ciencia en confirmar la relación causal entre el tabaco y el cáncer. Se necesitaron casi 100 años de investigación para que en 1964 el Cirujano General de EE. UU. reconociera oficialmente que fumar causaba cáncer de pulmón. Los autores del estudio advierten que no se debe repetir la misma demora con los cigarrillos electrónicos.
"No queremos repetir esa parte de nuestra historia", se señaló, enfatizando que los reguladores ahora cuentan con evidencia adicional para actuar y controlar lo que ya se describe como una "epidemia juvenil".
Implicaciones para la salud pública
Este estudio cuestiona directamente las afirmaciones de la industria del vapeo sobre la seguridad de sus productos y su efectividad como herramienta para dejar de fumar. De hecho, la investigación cita estudios que muestran que muchos fumadores que intentan dejar de fumar con vapes terminan en un "limbo de doble uso", consumiendo ambos productos y multiplicando su riesgo. Un estudio estadounidense citado reveló que el doble uso puede aumentar el riesgo de cáncer de pulmón hasta 38 veces en comparación con no fumar.
El mensaje central de la investigación es una advertencia clara para el público general, especialmente los jóvenes, así como para los profesionales de la salud. La conclusión es que los cigarrillos electrónicos no deben considerarse una alternativa inofensiva y que su uso conlleva un riesgo cancerígeno que podría manifestarse clínicamente antes de lo esperado.
