Lunes, 22 de Junio de 2026
Ciencia

El James Webb detecta "vientos asesinos" que explican la muerte de galaxias

Nuevas observaciones revelan cómo violentas expulsiones de gas, ocurridas en el universo temprano, detuvieron la formación de estrellas y resolvieron un importante misterio cosmológico.

Imagen del artículo
Por Redacción KENJA22 de junio de 2026, 12:07 p. m.

El Telescopio Espacial James Webb (JWST) ha capturado imágenes de un fenómeno cósmico tan violento que ha sido apodado "viento asesino de galaxias". Estas observaciones, centradas en un sistema de galaxias en fusión conocido como CRISTAL-02, revelan la causa de uno de los grandes enigmas de la astronomía: por qué algunas galaxias masivas en el universo primitivo dejaron de formar estrellas de forma abrupta.

Un misterio en el universo primitivo

Desde sus primeras observaciones, el JWST ha desconcertado a los científicos al encontrar galaxias "muertas" o inactivas en una época en que el cosmos tenía solo una fracción de su edad actual. Teóricamente, estas galaxias deberían haber estado en su apogeo, creando estrellas a un ritmo frenético. Sin embargo, algo estaba deteniendo este proceso miles de millones de años antes de lo esperado. Las nuevas imágenes, publicadas recientemente en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, ofrecen una respuesta contundente.

El hallazgo en CRISTAL-02

Las observaciones, realizadas en colaboración con el radiotelescopio ALMA en Chile, se enfocaron en CRISTAL-02, un sistema ubicado a una distancia que nos permite verlo como era solo mil millones de años después del Big Bang. Este sistema no es una galaxia aislada, sino un conjunto de galaxias en las etapas finales de una colisión. En el universo temprano, las galaxias estaban mucho más cerca entre sí, por lo que estas fusiones eran eventos comunes.

El telescopio detectó una inmensa columna de gas frío siendo expulsada del sistema a cientos de kilómetros por segundo. Este gas es la materia prima esencial para el nacimiento de nuevas estrellas. El "viento" es tan potente que está vaciando la galaxia de su combustible estelar a un ritmo alarmante. Según los análisis, la galaxia está expulsando material al doble de la velocidad con la que forma estrellas nuevas.

La muerte prematura de una galaxia

Este violento proceso de expulsión de gas explica por qué las galaxias como CRISTAL-02 vivieron rápido y murieron jóvenes. Las fusiones galácticas desencadenan un estallido de formación estelar, pero también generan la energía para estos vientos masivos, probablemente impulsados por las explosiones de supernovas de estrellas masivas. Al perder su reserva de gas, la galaxia queda "estéril" e incapaz de continuar su crecimiento.

Los investigadores estiman que, si esta rápida expulsión de material continúa, la galaxia podría quedar completamente inactiva en menos de 50 millones de años, un parpadeo en términos cósmicos. Este mecanismo resuelve el misterio de la existencia de galaxias masivas y muertas en el universo temprano sin necesidad de recurrir a explicaciones más complejas, como la influencia de agujeros negros supermasivos o la energía oscura.

El descubrimiento no solo aclara un capítulo crucial de la evolución galáctica, sino que también subraya la extraordinaria capacidad del Telescopio Espacial James Webb para desvelar los procesos que dieron forma al universo que conocemos hoy.