Emily Blunt rechaza IA en filme de Spielberg y aviva debate en Hollywood
La actriz optó por un método "orgánico" para crear una voz no humana en la película 'Disclosure Day', marcando su postura en la creciente tensión entre la creatividad y la tecnología en el cine.

La actriz británica Emily Blunt ha puesto de manifiesto su inquietud por el avance de la inteligencia artificial (IA) en la industria cinematográfica al revelar que rechazó su uso para una escena clave en su próxima película, 'Disclosure Day', dirigida por Steven Spielberg. Durante una entrevista en el programa 'Hot Ones', Blunt explicó su decisión de preservar un enfoque orgánico y humano en su interpretación, avivando el debate sobre el rol de la tecnología en el arte.
La Decisión Creativa de Blunt
El momento crucial ocurrió durante la filmación de 'Disclosure Day', donde el personaje de Blunt, una meteoróloga, sufre una transformación y debe hablar en un lenguaje no humano. En lugar de recurrir a algoritmos para generar la voz, la actriz propuso una alternativa. "Podrías ir por la ruta de la IA, de la que estoy un poco aterrorizada", confesó Blunt.
En su lugar, optó por un proceso creativo personal. "Pensé que podía hacer algunos sonidos realmente extraños", detalló. "Hice una especie de sonidos de clic, sonidos de zumbido, sonidos de consonantes, respiración, sonidos extraños". Este material fue luego entregado al equipo de postproducción para que construyeran el efecto final, asegurando que la base de la interpretación siguiera siendo fundamentalmente humana. La escena, descrita como un plano secuencia de cuatro minutos, captura la gradual desintegración de su personaje.
Un Conflicto que Escala en Hollywood
La postura de Emily Blunt no es un hecho aislado, sino el reflejo de una profunda tensión que recorre Hollywood. La proliferación de la IA en el cine, si bien ofrece herramientas para mejorar la eficiencia y crear efectos visuales impresionantes, también plantea serios dilemas éticos y laborales. La tecnología se utiliza ya en diversas áreas, desde el rejuvenecimiento de actores, como se vio en la última película de 'Indiana Jones', hasta la creación de voces sintéticas, como la de Darth Vader en la serie 'Obi-Wan Kenobi'.
Sin embargo, el temor a que la tecnología desplace la creatividad humana es palpable. Este miedo fue uno de los catalizadores de las históricas huelgas de los sindicatos de guionistas (WGA) y actores (SAG-AFTRA) en años recientes. Ambos gremios lucharon para establecer regulaciones contractuales que protejan a sus miembros del uso no consentido de su imagen, voz o trabajo para entrenar modelos de IA o para generar contenido sintético que los reemplace.
El Dilema: Herramienta vs. Reemplazo
El debate central radica en definir la línea entre la IA como una herramienta de apoyo y la IA como un sustituto del talento humano. Mientras que estudios y productoras ven en la IA una forma de reducir costos y optimizar procesos, muchos artistas la perciben como una amenaza directa a su sustento y a la integridad del arte.
Casos como la aparición de Tilly Norwood, una "actriz" completamente generada por IA, han encendido las alarmas, provocando comunicados de rechazo por parte de SAG-AFTRA, que teme que estos avatares digitales puedan eliminar papeles para actores de reparto, extras e incluso protagonistas. El sindicato defiende que, si bien la industria puede explorar lo digital, no debe hacerlo "sin sacrificar lo humano que sostiene su industria".
La decisión de Emily Blunt en 'Disclosure Day', un filme de ciencia ficción que llegará a los cines en junio, se convierte así en una declaración de principios. Al elegir su propia voz sobre un algoritmo, la actriz no solo defendió su control creativo, sino que también se posicionó firmemente en un debate que definirá el futuro de la narración de historias y el significado mismo de la actuación en la era digital.
