Viernes, 5 de Junio de 2026
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Masters of the Universe: El poder de la nostalgia no es suficiente

La nueva adaptación de He-Man llega a los cines con una propuesta visual impactante pero una narrativa irregular que divide a la crítica y al público. La película lucha por encontrar su identidad entre la parodia y la aventura épica.

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Por Redacción KENJA5 de junio de 2026, 12:13 a. m.

La esperada nueva película de 'Masters of the Universe', dirigida por Travis Knight, finalmente ha llegado a las salas de cine este 5 de junio de 2026, y con ella, un torbellino de opiniones encontradas. Con un presupuesto de 200 millones de dólares, el filme representa el más reciente y ambicioso intento de Hollywood por capitalizar una de las franquicias más icónicas de los años 80, pero su recepción mixta demuestra la enorme dificultad de adaptar propiedades nostálgicas para una audiencia moderna.

Una Aventura Dividida

La trama sigue al príncipe Adam, exiliado en la Tierra desde niño, quien debe regresar a su planeta natal, Eternia, para reclamar la Espada del Poder y enfrentarse al tiránico Skeletor. A nivel visual, la película es un espectáculo. Knight, conocido por su trabajo en 'Kubo and the Two Strings' y 'Bumblebee', logra construir una Eternia vibrante y colorida, llena de secuencias de acción bien coreografiadas y efectos especiales que honran la estética de la franquicia original.

Sin embargo, el principal problema reside en su guion y su tono inconsistente. Con una duración de 142 minutos, la película se siente excesivamente larga y lucha por decidir qué quiere ser. Por momentos, es una aventura de fantasía y ciencia ficción seria, pero con demasiada frecuencia se desvía hacia una parodia autoconsciente, con un humor que no siempre funciona y que parece disculparse por la propia excentricidad del material que adapta. Este desequilibrio provoca que la narrativa se sienta derivada de otras películas de superhéroes, perdiendo una oportunidad de forjar una identidad propia.

El Peso de un Legado

Adaptar 'Masters of the Universe' nunca ha sido una tarea fácil. La franquicia, que nació como una línea de juguetes de Mattel en 1981, se convirtió en un fenómeno cultural gracias a su serie animada de 1983. Su mezcla de espada y brujería con tecnología futurista creó un universo único, pero también inherentemente "camp". El primer intento cinematográfico en 1987, protagonizado por Dolph Lundgren, fue un fracaso de taquilla que, con el tiempo, alcanzó el estatus de culto precisamente por su particular encanto.

La nueva versión de 2026 se enfrenta al mismo desafío, pero en un panorama cinematográfico dominado por fórmulas de éxito probadas. El resultado es una producción que no se atreve a abrazar por completo su ridiculez inherente ni a reinventarla de forma coherente, quedando atrapada en un punto medio que no satisface ni a los puristas ni al público general.

El Villano que Roba la Película

A pesar de sus fallas, hay un elemento que ha sido elogiado casi de forma unánime: la interpretación de Jared Leto como Skeletor. Lejos de las críticas que ha recibido en otros papeles, Leto ofrece una actuación carismática y teatral que captura a la perfección la esencia del villano. Su Skeletor es malévolo, pero también magnético y extrañamente divertido, convirtiéndose en el punto más alto de la película y en la demostración de lo que el filme podría haber sido si hubiera abrazado su tono con más confianza.

En última instancia, 'Masters of the Universe' es un caso de estudio sobre los peligros de la nostalgia. Aunque visualmente atractiva y con un villano memorable, su indecisión narrativa la convierte en una experiencia frustrante. No logra tener "el poder" para consolidarse como el inicio de una nueva saga, sirviendo en cambio como una costosa lección sobre cómo revivir un clásico es mucho más complejo que simplemente invertir en él.