Ubisoft cierra dos estudios y recorta 380 empleos en nueva ola de despidos
La clausura de los estudios de Winnipeg y Belgrado es parte de una profunda reestructuración que busca reducir costos en medio de una crisis que afecta a toda la industria del videojuego.

La gigante de los videojuegos, Ubisoft, anunció el 10 de junio de 2026 una nueva y dolorosa ronda de despidos como parte de su plan de reestructuración global. La compañía confirmó el cierre de sus estudios en Winnipeg (Canadá) y Belgrado (Serbia), además de proponer recortes adicionales en su división de publicación global y en el estudio de Barcelona. Estas medidas afectarán a un total de 380 empleados, sumándose a la creciente lista de talento que ha perdido su trabajo en una industria en plena contracción.
Una reestructuración sin fin
Esta decisión forma parte de un programa de reorganización que Ubisoft ha estado implementando durante los últimos años para reducir costos y centrarse en lo que denomina sus "prioridades estratégicas". El objetivo, según fuentes internas, es transformar a la compañía para que sea más 'gamer-céntrica', enfocándose en sus franquicias más grandes y rentables como Assassin's Creed y Rainbow Six. De hecho, el estudio de Barcelona se reorganizará para dedicarse exclusivamente a la franquicia Rainbow Six.
Los cierres se producen en un contexto financiero delicado para la empresa. El año fiscal 2025-2026 mostró una marcada caída en ingresos y reservas netas, con pérdidas operativas que se ampliaron significativamente. La propia compañía admitió que el actual año fiscal representaría "un punto bajo" en su trayectoria financiera, citando los costos de las reestructuraciones y un calendario de lanzamientos más ligero.
El costo humano y estratégico
Más allá de las cifras, el cierre de estos estudios representa una pérdida significativa de talento y conocimiento técnico. Ubisoft Winnipeg, inaugurado en 2018, era un pilar tecnológico crucial, encargado del desarrollo y mantenimiento de los motores gráficos Anvil y Snowdrop, la tecnología detrás de títulos como Assassin's Creed Valhalla, Far Cry 6 y Rainbow Six Siege. Su clausura no solo afecta a sus cerca de 100 empleados, sino que también plantea interrogantes sobre el futuro del desarrollo tecnológico interno de la compañía.
Por su parte, Ubisoft Belgrado, fundado en 2016, funcionaba como un importante estudio de apoyo que contribuyó a juegos como Ghost Recon Wildlands, The Crew 2 y el largamente esperado Skull & Bones. Su desaparición elimina un engranaje clave en la maquinaria de producción de la multinacional francesa.
Una crisis que sacude a toda la industria
Los despidos en Ubisoft no son un caso aislado, sino el síntoma de una crisis más amplia. Desde 2022, la industria del videojuego ha experimentado una ola masiva de despidos que ha afectado a decenas de miles de trabajadores. Según un informe de la Game Developers Conference (GDC) de 2026, aproximadamente uno de cada cuatro desarrolladores ha sido despedido en los últimos dos años. Compañías como Electronic Arts, Sony, Microsoft y Epic Games también han realizado recortes masivos, citando una corrección del mercado tras el crecimiento acelerado durante la pandemia y el aumento de los costos de desarrollo.
La estrategia de Ubisoft de centrarse en menos proyectos pero más grandes es un reflejo de esta nueva realidad industrial. Sin embargo, para los cientos de desarrolladores afectados, esta visión corporativa se traduce en incertidumbre y la pérdida de sus puestos de trabajo. La reestructuración, aunque busca asegurar la viabilidad a largo plazo de Ubisoft, deja un rastro de talento perdido y estudios con una valiosa experiencia que ahora son historia.
