CD Projekt Red admite que su redención no está completa y apuesta su futuro a The Witcher 4
El co-CEO del estudio, Michał Nowakowski, reconoce que la confianza de algunos fans se perdió "indefinidamente" tras el lanzamiento de Cyberpunk 2077 y que el próximo gran RPG es crucial para restaurar su reputación.

A casi seis años de uno de los lanzamientos más controvertidos en la historia reciente de los videojuegos, CD Projekt Red (CDPR) admite que su camino hacia la redención aún no ha terminado. En una reciente declaración, el co-CEO del estudio, Michał Nowakowski, reconoció que el problemático estreno de Cyberpunk 2077 en 2020 dejó una herida profunda en la comunidad, y que la esperanza para sanarla por completo recae en su próximo gran proyecto: The Witcher 4.
El Fantasma de Night City
El lanzamiento de Cyberpunk 2077 fue calificado por el propio Nowakowski como "desgarrador". El juego llegó al mercado plagado de errores críticos, problemas de rendimiento y una brecha abismal entre la versión de PC y la de las consolas de anterior generación. La situación fue tan grave que Sony retiró el título de la PlayStation Store, un hecho sin precedentes para un lanzamiento de esta magnitud.
A pesar de un esfuerzo monumental que culminó en la aclamada Actualización 2.0 y la expansión Phantom Liberty, logrando transformar la experiencia de juego y vender más de 35 millones de unidades, la cúpula de CDPR es consciente de que el daño reputacional persiste. "No estoy 100 por ciento convencido de que hayamos completado el arco de redención", admitió Nowakowski. "Estoy convencido de que perdimos la fe de algunas personas indefinidamente, y eso es justo".
The Witcher 4: Una Apuesta por la Confianza
Con el desarrollo principal de Cyberpunk 2077 ya concluido, todas las miradas se posan sobre el próximo capítulo de la saga de The Witcher, conocido extraoficialmente como The Witcher 4. Este proyecto no solo representa el futuro creativo del estudio, sino también su oportunidad más clara para recuperar la confianza perdida de los jugadores que se sintieron defraudados. "Espero que podamos recuperarlos, si no es con The Witcher 4, con lo que venga después", señaló Nowakowski.
El desafío es doble. Por un lado, el estudio debe entregar un producto que cumpla con los altísimos estándares de calidad que la propia saga The Witcher estableció. Por otro, debe hacerlo gestionando una transición tecnológica clave: el cambio de su motor gráfico propietario, REDengine, a Unreal Engine 5. Esta migración, parte de una alianza estratégica de 15 años con Epic Games, busca evitar los problemas técnicos del pasado, pero también representa una curva de aprendizaje y un riesgo.
La industria y los jugadores observarán con atención. El lanzamiento de The Witcher 4 será un referéndum sobre la nueva CD Projekt Red, una compañía que, en palabras de su directivo, ahora cuenta con "veteranos curtidos en la batalla" capaces de afrontar desafíos de otra magnitud. El éxito o fracaso de este título no solo definirá la próxima década del estudio polaco, sino que también podría finalmente cerrar, o dejar abierta para siempre, la cicatriz que dejó Night City.
