Trump delibera en la Casa Blanca el futuro del frágil alto el fuego con Irán
El presidente de Estados Unidos se reúne con sus asesores para tomar una "decisión final" sobre la extensión de una tregua de 60 días, en medio de negociaciones sobre el Estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convocó una reunión de alto nivel en la Sala de Situaciones de la Casa Blanca este viernes 29 de mayo de 2026, para tomar una "determinación final" sobre la extensión de un crucial alto el fuego de 60 días con Irán. La decisión se produce en un momento de intensas negociaciones que podrían redefinir la seguridad en Oriente Medio y tener un impacto significativo en los mercados energéticos globales.
Claves de una negociación compleja
Sobre la mesa se encuentra un acuerdo tentativo que busca prolongar la frágil tregua mientras se abordan temas de fondo. Según informes, las condiciones propuestas por Estados Unidos son claras: Irán debe comprometerse a no desarrollar armas nucleares y garantizar la apertura inmediata y sin peajes del Estrecho de Ormuz, una arteria vital para el comercio mundial de petróleo.
Como parte del eventual acuerdo, se contempla que Irán retire las minas submarinas que bloquean el estrecho, a cambio de que Estados Unidos levante el bloqueo naval sobre los puertos iraníes. Además, se discutiría la flexibilización de sanciones para permitir a Teherán la venta de su petróleo en el exterior. Uno de los puntos más delicados es el destino del uranio altamente enriquecido en posesión de Irán, que Washington busca extraer y destruir en colaboración con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Contexto de desconfianza mutua
Las negociaciones se han desarrollado en un clima de tensión y escepticismo. Mientras que funcionarios estadounidenses, incluido el vicepresidente JD Vance, han hablado de un "acuerdo tentativo", las autoridades iraníes han negado públicamente que se haya alcanzado un pacto final. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, ha pedido a Estados Unidos que renuncie a sus "demandas excesivas" y a sus "posiciones cambiantes y contradictorias".
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, expresó la desconfianza de su país afirmando que "no confía en garantías ni en palabras", sino en acciones concretas. Esta declaración subraya la profunda brecha de confianza que complica la resolución del conflicto, que escaló tras la ofensiva estadounidense-israelí denominada "Furia Épica".
Impacto geopolítico y económico
La decisión de Trump tiene implicaciones que van más allá de Washington y Teherán. La estabilidad en el Estrecho de Ormuz es fundamental para la economía global, y cualquier interrupción prolongada podría disparar los precios del petróleo. El levantamiento de sanciones a Irán podría, por otro lado, aumentar la oferta de crudo y aliviar la presión sobre los mercados.
En el plano diplomático, actores internacionales como Pakistán han jugado un rol de mediación, y Kazajistán se ha ofrecido como posible custodio del uranio enriquecido iraní si se logra un acuerdo. Sin embargo, las tensiones persisten, con Israel manteniendo operaciones militares en el Líbano contra Hezbollah, un aliado de Irán, lo que añade otra capa de complejidad al frágil equilibrio regional.
El mundo se mantiene a la expectativa de la "decisión final" de la Casa Blanca, un veredicto que podría encaminar a la región hacia una desescalada gradual o devolverla al borde de un conflicto de mayores proporciones.
