Royal Mail bajo investigación por fallas masivas en sus entregas
Ofcom, el regulador postal, inicia una investigación formal después de que casi una cuarta parte del correo de primera clase no llegara a tiempo, afectando a millones de consumidores y empresas.

El regulador postal del Reino Unido, Ofcom, ha lanzado una investigación formal contra Royal Mail este 1 de junio de 2026, tras revelarse que la empresa incumplió gravemente sus objetivos de entrega anuales. La medida se produce después de que las cifras mostraran que casi una cuarta parte del correo de primera clase (24.3%) llegó con retraso en el año fiscal que finalizó en marzo, un rendimiento que el regulador ha calificado de "inaceptable".
Un servicio bajo mínimos
Según el último informe de calidad de servicio, solo el 75.7% del correo de primera clase fue entregado al día siguiente, una cifra muy alejada del objetivo regulatorio del 93%. La situación del correo de segunda clase no es mejor: únicamente el 90.2% llegó en el plazo de tres días, fallando también el objetivo del 98.5%. Estos resultados representan un deterioro en comparación con el año anterior y se suman a una serie de incumplimientos que han llevado a Royal Mail a acumular multas por más de 37 millones de libras en los últimos años.
La investigación de Ofcom no solo se centrará en las cifras, sino que también examinará si Royal Mail ha estado priorizando la entrega de paquetes sobre las cartas, una acusación recurrente por parte de sindicatos y denunciantes que la compañía niega. Ian Strawhorne, Director de Cumplimiento de Ofcom, expresó la "profunda frustración" de los clientes que han perdido cartas importantes debido a las constantes fallas del servicio.
Impacto en consumidores y empresas
Para las pequeñas y medianas empresas (PYMES), que constituyen el 99.2% del sector privado del Reino Unido, la fiabilidad del servicio postal es crucial. Los retrasos y paquetes perdidos se traducen directamente en pérdidas financieras, que pueden ascender a cientos de libras. Una encuesta reciente reveló que casi la mitad de las empresas tuvo problemas al enviar o recibir paquetes, y más del 30% perdió dinero como resultado, con un impacto financiero promedio de 419 libras. Estos fallos no solo afectan las finanzas, sino que también provocan daños en la reputación, quejas de clientes y la pérdida de negocios recurrentes.
Los consumidores particulares también sufren las consecuencias, desde la recepción tardía de documentos importantes, como citas médicas, hasta la frustración de no recibir compras online a tiempo. La situación ha generado una desconfianza creciente en un servicio considerado esencial.
La urgencia de la modernización
Royal Mail se enfrenta a un doble desafío: la drástica caída en el volumen de cartas enviadas, que ha pasado de 20 mil millones en su punto máximo a solo 7 mil millones el año pasado, y la creciente competencia de empresas de paquetería más ágiles. En respuesta, la compañía ha anunciado un plan de inversión de 500 millones de libras a cinco años para modernizar sus operaciones. Este plan incluye la implementación de un nuevo modelo de entrega y la automatización de sus centros de clasificación para mejorar la eficiencia.
Sin embargo, Ofcom ha señalado que, aunque Royal Mail está mostrando progresos, tardó casi un año en comenzar a implementar las reformas necesarias. La empresa se ha comprometido a colaborar plenamente con la investigación, afirmando que "mejorar la calidad del servicio es una prioridad absoluta". Mientras tanto, consumidores y empresas esperan con urgencia una solución que restaure la fiabilidad del servicio postal británico.
