Lunes, 1 de Junio de 2026
Negocios

T-MEC: Inicia la revisión con tensión en el sector automotriz

México y Estados Unidos concluyen la primera ronda de negociaciones con posturas enfrentadas sobre las reglas de origen, un punto clave para el futuro de la industria en Norteamérica.

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Por Redacción KENJA1 de junio de 2026, 8:08 a. m.

Ciudad de México y Washington han puesto en marcha el reloj para la primera revisión formal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), concluyendo una primera ronda de negociaciones el pasado 29 de mayo en la capital mexicana. El encuentro, calificado como "constructivo y franco" por el Secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, ha puesto sobre la mesa temas de alta sensibilidad que definirán el futuro comercial de la región, con un claro foco de tensión: el sector automotriz.

La Propuesta de Washington: 50% de Contenido Nacional

La delegación estadounidense, liderada por Jeffrey Goettman de la Oficina del Representante Comercial (USTR), presentó una propuesta que podría alterar significativamente las cadenas de suministro de Norteamérica. La exigencia es que los vehículos fabricados en la región contengan un 50% de componentes originarios de Estados Unidos para beneficiarse de los aranceles preferenciales del tratado. Esta medida representa un cambio drástico frente a la regla actual, que se centra en el Valor de Contenido Regional (VCR) y en un porcentaje producido en zonas de altos salarios, sin especificar un mínimo para un solo país.

Actualmente, el T-MEC estipula que el 75% de los componentes de un automóvil deben provenir de América del Norte. La nueva propuesta no solo busca mantener ese umbral, sino añadir una cláusula de contenido específicamente estadounidense, lo que podría forzar a los fabricantes en México y Canadá a reorganizar sus redes de proveedores, potencialmente incrementando costos.

El Contexto de la Negociación

Esta primera ronda de diálogo se produce en un contexto de creciente competencia global, especialmente con Asia. Tanto México como Estados Unidos han manifestado su interés en fortalecer la competitividad de Norteamérica y reducir la dependencia de insumos de otras regiones. Sin embargo, la propuesta de Washington es vista por analistas como una medida proteccionista que busca relocalizar una mayor parte de la manufactura automotriz en su territorio.

El gobierno mexicano ha defendido que la fortaleza del T-MEC radica precisamente en la integración regional y no en requisitos por país. La Secretaría de Economía ha subrayado que una de las prioridades para México es ofrecer certidumbre a la inversión y proteger los empleos ligados al sector exportador, que representa más del 80% de las ventas totales del país al exterior.

Impacto y Próximos Pasos

Expertos advierten que un endurecimiento de las reglas de origen podría deteriorar el panorama económico para la industria automotriz mexicana, un pilar de la economía nacional. Un cambio de esta magnitud podría reducir la inversión extranjera directa y limitar el crecimiento, al obligar a las empresas a cambiar sus cadenas de suministro, posiblemente a un costo mayor. La medida también es vista como una forma de presionar a México para limitar su rol como plataforma de acceso al mercado estadounidense para empresas de origen chino.

Ambas delegaciones han acordado un calendario para continuar las conversaciones. La segunda ronda está programada para los días 16 y 17 de junio en Washington D.C., donde se retomará la discusión sobre las reglas de origen y se añadirán temas de agricultura. Una tercera reunión se llevará a cabo la semana del 20 de julio en la Ciudad de México, con el objetivo de "cerrar los puntos pendientes".

El resultado de estas negociaciones es crucial. De no llegar a un acuerdo para extender la vigencia del tratado por otros 16 años, se activaría un mecanismo de revisiones anuales que podría generar una mayor incertidumbre para las industrias y los inversionistas en toda la región de América del Norte.