Martes, 2 de Junio de 2026
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UE aprueba polémica ley migratoria con "centros de retorno" y deportaciones aceleradas

El nuevo acuerdo endurece las políticas de expulsión, permite detenciones de hasta 30 meses y autoriza redadas, generando duras críticas de organizaciones de derechos humanos.

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Por Redacción KENJA2 de junio de 2026, 6:07 p. m.

La Unión Europea (UE) ha cerrado un histórico y controvertido acuerdo político el 1 de junio de 2026 para reformar su política migratoria, introduciendo medidas significativamente más estrictas para la expulsión de migrantes en situación irregular. El nuevo Reglamento de Retorno, pactado entre la Comisión, el Consejo y el Parlamento Europeo, busca acelerar las deportaciones y aumentar la baja tasa de retornos efectivos, que actualmente se sitúa entre el 20% y el 30%.

Un giro drástico en la política de fronteras

El núcleo de la reforma es la creación de los denominados "centros de retorno", instalaciones que podrán ubicarse en terceros países fuera del bloque europeo. A estos centros podrán ser enviados los migrantes con órdenes de expulsión, incluso si no tienen ningún vínculo previo con dicho país. Esta medida ha sido descrita por sus críticos como la creación de "agujeros negros legales" fuera de la jurisdicción y supervisión de la UE.

Además, la nueva normativa endurece las condiciones de detención y las sanciones. Se amplía el período máximo de internamiento para migrantes considerados un riesgo de fuga o no cooperativos de 18 meses a dos años (24 meses), prorrogable hasta 30 meses. Para aquellos catalogados como un "riesgo para la seguridad", la detención podría ser indefinida. La ley también autoriza a las autoridades nacionales a realizar registros en domicilios para hacer cumplir las órdenes de deportación.

Críticas por violaciones a los derechos humanos

Organizaciones de derechos humanos han respondido con alarma y un rechazo contundente. Más de 250 entidades de la sociedad civil ya habían solicitado la retirada de la propuesta, advirtiendo que esta se caracteriza por "la detención, la deportación, la externalización y el castigo". Grupos como Amnesty International y la plataforma PICUM han calificado el nuevo sistema como "draconiano" y han advertido sobre el grave riesgo de tortura y tratos inhumanos, especialmente en los centros extraterritoriales.

La comparación con las políticas migratorias más duras a nivel mundial ha sido inmediata. Diversos analistas y activistas han señalado que la UE está replicando la lógica de la agencia estadounidense de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), conocida por sus tácticas agresivas durante la administración Trump. "Europa debería estar aprendiendo de los daños de ese modelo, no construyendo su propia versión", criticó Silvia Carta, de la red PICUM.

El impacto ético y social

El acuerdo representa un cambio fundamental en el enfoque migratorio de la UE, priorizando la seguridad y la expulsión sobre la acogida y la integración. La normativa contempla la detención de familias con menores como "medida de último recurso", una de las cláusulas más controvertidas por su potencial impacto en los derechos del niño. Las nuevas reglas también extienden las prohibiciones de entrada a la UE de cinco a diez años y permiten imponer prohibiciones indefinidas a quienes se consideren una amenaza para la seguridad.

Desde la perspectiva oficial, estas herramientas son necesarias para fortalecer la "credibilidad" del sistema migratorio europeo. "Este nuevo reglamento acelerará el proceso de retornos y aumentará el retorno de personas que no tienen el derecho legal de permanecer en la UE", declaró Nicholas Ioannides, viceministro de Migración de Chipre, país que ostenta la presidencia del Consejo de la UE. Sin embargo, para las organizaciones humanitarias, el pacto socava los principios del derecho internacional y representa un grave retroceso en materia de derechos humanos en el continente.