Miércoles, 3 de Junio de 2026
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Meliá e Iberostar cesan operaciones en 27 hoteles en Cuba ante ultimátum de EE.UU.

Las gigantes hoteleras españolas se retiran de la gestión de establecimientos vinculados al conglomerado militar GAESA, adelantándose a la fecha límite para evitar sanciones de Washington. La decisión agrava la crisis del sector turístico en la isla.

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Por Redacción KENJA3 de junio de 2026, 11:09 a. m.

Las dos mayores cadenas hoteleras españolas en Cuba, Meliá Hotels International e Iberostar Cuba Hotels & Resort, han anunciado el cese inmediato de sus operaciones en un total de 27 hoteles en la isla. La decisión responde directamente a un ultimátum de Estados Unidos, que fijó el 5 de junio de 2026 como fecha límite para que las empresas extranjeras corten todos sus vínculos con el conglomerado militar cubano GAESA, bajo amenaza de enfrentar duras sanciones.

Una salida coordinada ante la presión de Washington

Iberostar fue la primera en actuar, comunicando que a partir del 1 de junio dejaba de gestionar y comercializar 12 de sus hoteles en la isla operados en conjunto con Gaviota, la filial turística de GAESA. Apenas dos días después, el 3 de junio, Meliá anunció una medida similar, cesando de forma inmediata la administración de 15 de sus establecimientos. Ambas compañías han tomado esta drástica decisión para adaptarse al entorno regulatorio internacional y evitar las sanciones secundarias de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE.UU., que podrían incluir la congelación de activos o la exclusión del sistema financiero internacional.

El ultimátum es el resultado de una orden ejecutiva de la administración Trump, que busca asfixiar financieramente al gobierno cubano al cortar los flujos de divisas que recibe a través de GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.), un conglomerado controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias que domina amplios sectores de la economía cubana, incluido el turismo.

Impacto económico: limitado para España, severo para Cuba

A pesar de la magnitud de la retirada, el impacto económico directo para las hoteleras españolas ha sido calificado como "limitado". En sus comunicados, las empresas han señalado que la gran mayoría de los hoteles afectados ya se encontraban cerrados o con una actividad mínima. Esta situación se debe a la profunda crisis energética y a la drástica caída de la demanda turística que sufre Cuba desde principios de 2026.

Para Cuba, sin embargo, las implicaciones son mucho más graves. El turismo es uno de los principales motores de su economía y una fuente vital de divisas. La salida de dos marcas de prestigio mundial como Meliá e Iberostar representa un duro golpe a la imagen del destino y a su capacidad para atraer visitantes internacionales. La gestión de Gaviota ahora enfrentará el reto de operar estos hoteles sin el respaldo de la comercialización y los estándares de calidad globales que ofrecían las cadenas españolas.

Un sector turístico en caída libre

La decisión de las hoteleras se enmarca en un contexto de colapso para el turismo cubano. En el primer cuatrimestre de 2026, la llegada de visitantes internacionales al país se desplomó un 44.2% en comparación con el año anterior. Esta caída es consecuencia directa de una severa crisis energética, exacerbada por un cerco petrolero de EE.UU. desde enero, que ha provocado escasez de combustible de aviación, cancelaciones masivas de vuelos y apagones constantes que afectan la operatividad de la infraestructura hotelera.

La crisis ha llevado a que países clave para el turismo cubano, como Canadá y el Reino Unido, emitan alertas de viaje desaconsejando los viajes no esenciales a la isla. La retirada de Meliá e Iberostar, que se suma a la de la canadiense Blue Diamond, profundiza el aislamiento de un sector que ya se encontraba en una situación crítica, dejando un futuro incierto para miles de trabajadores y para la principal fuente de ingresos de la economía cubana.