Crisis en '60 Minutes': La destitución de Scott Pelley expone un profundo conflicto interno
El veterano corresponsal fue despedido tras acusar a la nueva dirección de "asesinar el programa", en medio de una serie de despidos y acusaciones de censura que sacuden a CBS News.

Una profunda crisis ha estallado en el icónico programa de noticias '60 Minutes' de CBS News, culminando con la destitución del veterano corresponsal Scott Pelley el 3 de junio de 2026. El despido se produjo tras una tensa reunión en la que Pelley confrontó a la nueva directiva, acusando a la editora en jefe, Bari Weiss, de "asesinar el programa" y cuestionando la idoneidad del recién nombrado productor ejecutivo, Nick Bilton. Este evento no es un hecho aislado, sino la culminación de semanas de agitación que incluyen la salida de otras figuras clave y serias acusaciones de interferencia editorial.
Una confrontación que sella una salida
La situación llegó a un punto crítico durante una reunión de personal el lunes, donde Scott Pelley, con una trayectoria de más de 30 años en CBS, expresó su descontento. Pelley criticó duramente a Bari Weiss, quien asumió el cargo de editora en jefe de CBS News en octubre, afirmando: "Está asesinando a 60 Minutes. No ama este lugar. Fue traída para matarlo y está haciendo exactamente eso". Además, Pelley cuestionó las credenciales de Nick Bilton, un periodista tecnológico y autor sin experiencia previa en producción televisiva, preguntándole directamente qué lo calificaba para el puesto.
La respuesta de la cadena fue rápida y contundente. Al día siguiente, Bilton comunicó a Pelley su despido "por causa". En una carta, Bilton calificó la conducta de Pelley de "notable falta de civismo y desprecio" y afirmó que había "secuestrado" su primera reunión con el equipo. Por su parte, Weiss declaró que la base de "confianza y respeto mutuo" en la redacción se había roto.
Un éxodo de periodistas y acusaciones de censura
La destitución de Pelley es la pieza más reciente de un desmantelamiento más amplio en '60 Minutes'. La semana anterior, la cadena despidió a la productora ejecutiva Tanya Simon y a las corresponsales Sharyn Alfonsi y Cecilia Vega, lo que generó un clima de incertidumbre y malestar en la redacción. Estas salidas no fueron silenciosas; tanto Alfonsi como Vega denunciaron presiones editoriales y motivaciones políticas.
Cecilia Vega, la primera corresponsal latina del programa, afirmó tras su despido que ella y su equipo habían "experimentado esfuerzos para insertar sesgo político" en sus reportajes. Sharyn Alfonsi, por su parte, atribuyó su salida a una "intensa disputa editorial" con Weiss sobre un reportaje de un centro de detención en El Salvador que, según se informa, era crítico con la administración Trump. En un comunicado, Alfonsi declaró que su despido "envía un mensaje escalofriante a toda la redacción".
La nueva dirección bajo la lupa
La controversia se centra en la nueva cúpula directiva. Bari Weiss es una figura conocida y a menudo polarizante en el periodismo estadounidense. Antes de llegar a CBS News, fue editora en la sección de opinión de The Wall Street Journal y The New York Times, de donde renunció en 2020 alegando un ambiente de trabajo hostil. Posteriormente, fundó la exitosa publicación digital The Free Press, que fue adquirida por Paramount, la empresa matriz de CBS. Su llegada a la cadena fue vista como un intento de virar la línea editorial hacia el centro político.
Por otro lado, Nick Bilton, aunque es un reconocido autor y periodista que ha trabajado para The New York Times y Vanity Fair, se ha especializado en el mundo de la tecnología y la cultura digital. Su nombramiento como productor ejecutivo de un programa con el legado de '60 Minutes' ha sido cuestionado internamente, como lo demuestran las críticas de Pelley sobre su falta de experiencia en periodismo televisivo.
El impacto de estos cambios ha generado una crisis de credibilidad para uno de los programas de noticias más respetados de la televisión. La salida de corresponsales veteranos y las acusaciones directas de censura plantean serias dudas sobre el futuro del programa y la independencia periodística en la cadena. La nueva dirección enfrenta ahora el desafío de reconstruir la confianza de su equipo y de una audiencia acostumbrada a un periodismo de investigación riguroso y sin concesiones.
