Nasdaq sufre su peor caída desde 2025 por colapso de acciones de semiconductores
Una venta masiva en el sector de chips, exacerbada por sólidos datos de empleo en EE.UU., borró más de un billón de dólares en valor de mercado y desató temores sobre una Fed más agresiva.
El mercado tecnológico estadounidense vivió una jornada negra el pasado 5 de junio, cuando el índice Nasdaq Composite se desplomó un 4%, marcando su peor caída diaria desde principios de 2025. La debacle fue impulsada por una venta masiva y generalizada en el sector de los semiconductores, que borró más de 1 billón de dólares en capitalización de mercado y puso un abrupto fin a la racha alcista de los principales índices de Wall Street.
El epicentro del terremoto: los chips de IA
La corrección tuvo su epicentro en las empresas que han protagonizado el auge de la inteligencia artificial. Gigantes como Nvidia sufrieron una caída del 6.3%, mientras que Advanced Micro Devices (AMD) y Micron Technology experimentaron descensos aún más pronunciados, de alrededor del 10% y 13% respectivamente. Otras firmas clave del sector, como Intel y Marvell Technology, también registraron pérdidas significativas, de hasta el 11% y 16.7%.
Este efecto dominó fue desatado, en parte, por la reacción del mercado al informe de resultados de Broadcom a principios de semana. Aunque la compañía superó las estimaciones de ganancias y mostró un crecimiento formidable en sus ingresos por IA, sus proyecciones futuras no alcanzaron las expectativas más optimistas de los analistas, lo que generó dudas sobre la sostenibilidad de las altísimas valoraciones en todo el sector e incentivó una recogida de beneficios.
El catalizador macroeconómico: un mercado laboral robusto
Lo que comenzó como una corrección sectorial se convirtió en una caída de mercado generalizada debido a un factor macroeconómico clave: el informe de empleo de Estados Unidos. La economía estadounidense añadió 172,000 empleos no agrícolas en mayo, una cifra que duplicó con creces las previsiones de los economistas, que esperaban alrededor de 85,000 nuevos puestos. La tasa de desempleo se mantuvo estable en un 4.3%.
Estos datos, que en otras circunstancias serían positivos, fueron interpretados por los inversores como una señal de que la economía se mantiene fuerte. Esto reduce la probabilidad de que la Reserva Federal (Fed) recorte las tasas de interés en el corto plazo y, por el contrario, aumenta la posibilidad de que mantenga una postura monetaria restrictiva o "agresiva" para controlar cualquier posible repunte de la inflación. Las acciones tecnológicas, y en especial las de crecimiento como las de IA, son particularmente sensibles a un entorno de tasas de interés elevadas, ya que reduce el valor presente de sus flujos de caja futuros.
La reacción en el mercado de bonos fue inmediata, con el rendimiento del Tesoro a 10 años superando el 4.5%, lo que refleja la expectativa de mayores costos de endeudamiento y presiona aún más a las valoraciones de las acciones.
Impacto y perspectivas del mercado
La fuerte caída del 5 de junio puso fin a una racha de nueve semanas de ganancias para el S&P 500, su mejor desempeño desde finales de 2023. Este evento subraya la creciente selectividad de los inversores en el sector de la IA, quienes, tras un rally extraordinario, ahora exigen resultados y proyecciones casi perfectas para justificar las altas valoraciones.
Analistas advierten que, si bien el potencial de la inteligencia artificial sigue siendo inmenso, el mercado ha entrado en una fase de mayor volatilidad. La combinación de una Fed potencialmente más dura y unas valoraciones exigentes podría seguir generando turbulencias en el sector tecnológico en los próximos meses, obligando a los inversores a ser más cautelosos y a reevaluar el ritmo del crecimiento esperado.
