Fallece Bernadette Chirac, la exprimera dama que redefinió el poder
Viuda del expresidente Jacques Chirac, murió a los 93 años dejando un legado político y social que trascendió su rol protocolar, consolidándose como una figura clave en la política local y la filantropía francesa.

Bernadette Chirac, exprimera dama de Francia y una figura política influyente por derecho propio, falleció el 5 de junio de 2026 en París a la edad de 93 años. Su muerte marca el fin de una era para una mujer que supo transformar el tradicional papel de consorte presidencial en una plataforma de poder y servicio social, dejando una huella indeleble en la sociedad francesa.
Una carrera política propia
Nacida como Bernadette Thérèse Marie Chodron de Courcel el 18 de mayo de 1933 en el seno de una familia aristocrática, su vida estuvo marcada por la política desde que conoció a su futuro esposo, Jacques Chirac, en la prestigiosa universidad Sciences Po. Sin embargo, lejos de permanecer a la sombra de su marido, construyó su propia base de poder. En 1971 fue elegida concejala municipal en Sarran, en el departamento rural de Corrèze, el bastión político de la familia.
Su ascenso continuó y en 1979 se convirtió en la primera mujer en ser elegida para el parlamento departamental de Corrèze, un cargo que ocupó de manera ininterrumpida hasta 2015. Esta sólida carrera local le otorgó una legitimidad y una influencia que pocas primeras damas habían poseído antes que ella, convirtiéndola en una operadora política respetada y, a veces, temida.
Legado social y filantrópico
Más allá de la política, el mayor impacto de Bernadette Chirac se sintió en su labor filantrópica. Desde 1994 y hasta 2019, presidió la Fondation Hôpitaux de Paris-Hôpitaux de France. Bajo su liderazgo, la operación "Pièces Jaunes" (Monedas Amarillas) se convirtió en una institución nacional, recaudando millones de euros para mejorar las condiciones de los niños hospitalizados. Este compromiso, en parte inspirado por la enfermedad de su hija mayor, Laurence, la acercó al pueblo francés y transformó su imagen pública.
También presidió la Fundación Claude-Pompidou y apoyó la creación de la "Maison de Solenn", una clínica especializada en el tratamiento de la anorexia en adolescentes, una causa personal debido a la lucha de su hija con la enfermedad.
Una figura de carácter y dignidad
Durante los doce años que pasó en el Palacio del Elíseo (1995-2007), Bernadette Chirac fue mucho más que la anfitriona de Francia. Se la conocía por su carácter férreo, su ingenio agudo y la dignidad con la que enfrentó las notorias infidelidades de su esposo. El presidente Emmanuel Macron la despidió en un comunicado, describiéndola como una "gran dama de corazón" que marcó la historia de Francia y cambió la vida de millones a través de su labor caritativa.
Con su partida, Francia despide a una mujer que supo navegar con inteligencia y determinación las complejas aguas del poder, construyendo un legado que va más allá de su apellido y que la consagra como una de las figuras políticas y sociales más relevantes de su generación.
