Viernes, 19 de Junio de 2026
Negocios

Amazon investiga a empleados que apoyaron moratoria de centros de datos de IA

Tres trabajadores son indagados por Recursos Humanos tras testificar ante el Ayuntamiento de Seattle. Alegan intimidación y violación de sus derechos civiles mientras la empresa evalúa si hablaron como representantes de la compañía sin autorización.

Imagen del artículo
Por Redacción KENJA19 de junio de 2026, 5:19 p. m.

Una nueva tensión entre el activismo de los empleados y las políticas corporativas ha surgido en Amazon. Tres de sus empleados, Darius Irani, Patrick Schloesser y Liesl Wigand, están siendo investigados por el departamento de Recursos Humanos de la compañía después de que testificaran ante el Ayuntamiento de Seattle a favor de una moratoria en la construcción de nuevos centros de datos para inteligencia artificial.

Testimonio, moratoria e investigación

Los tres empleados, miembros del grupo 'Amazon Employees for Climate Justice' (AECJ), se presentaron en una audiencia del Consejo de la Ciudad de Seattle para apoyar una pausa de un año en el desarrollo de centros de datos, citando preocupaciones sobre el alto consumo de energía y agua que requieren estas instalaciones. Poco después, el 9 de junio, el ayuntamiento votó unánimemente a favor de la moratoria de emergencia.

Una semana después de su testimonio, los ingenieros fueron convocados a reuniones individuales con el equipo de Relaciones con Empleados de Amazon. Según la queja presentada, se les informó que estaban bajo una investigación disciplinaria que podría acarrear medidas que llegarían hasta el despido. Los empleados alegan que esta acción por parte de la empresa viola una ordenanza de Seattle que protege a los trabajadores de la discriminación por su ideología política.

La postura de Amazon

Amazon ha respondido a las acusaciones, declarando que la investigación se centra en determinar si los empleados se presentaron como representantes de la compañía sin la debida autorización. "Al analizar más de cerca cómo estos empleados se representaron a sí mismos (...) quedó claro que podrían haber estado hablando en su calidad de 'Amazonians' y no como ciudadanos privados", afirmó Margaret Callahan, portavoz de la empresa.

La compañía sostiene que sus políticas, similares a las de muchas otras corporaciones, prohíben a los empleados hablar en nombre de Amazon sin seguir procedimientos específicos. Amazon ha negado haber amenazado directamente con el despido a los ingenieros, afirmando que la referencia surgió en respuesta a una pregunta directa y fue sacada de contexto. "Es importante señalar que no toleramos comportamientos de represalia", añadió Callahan.

Conflicto de derechos y precedente

Este incidente subraya un conflicto creciente entre la libertad de expresión de los empleados sobre temas de interés público y las políticas de comunicación corporativa. Los trabajadores implicados han presentado una denuncia de derechos civiles ante la Oficina de Derechos Civiles de Seattle, alegando "intimidación y vigilancia durante su jornada laboral".

El caso evoca situaciones anteriores en la compañía. En 2020, Amazon despidió a dos de las organizadoras originales de AECJ, Emily Cunningham y Maren Costa, por criticar las prácticas climáticas y laborales de la empresa. La compañía llegó a un acuerdo con ellas en 2021, que incluyó el pago de salarios atrasados y la obligación de notificar a todos sus trabajadores que no pueden ser despedidos por organizarse y ejercer sus derechos.

La investigación actual y su resultado serán determinantes para el futuro del activismo de los empleados en la era de la IA, donde la responsabilidad corporativa y el impacto ambiental de la tecnología están bajo un escrutinio cada vez mayor.