Fallece Alan Greenspan, el influyente y controvertido arquitecto de la economía moderna
Presidió la Reserva Federal durante casi dos décadas de prosperidad y sentó las bases de la crisis financiera de 2008, dejando un legado complejo que aún se debate.

Alan Greenspan, el economista que dirigió la Reserva Federal de Estados Unidos durante 18 años y medio y cuya influencia moldeó la economía global, falleció este lunes a los 100 años. Su esposa, la periodista Andrea Mitchell, confirmó que la muerte se debió a complicaciones de la enfermedad de Parkinson.
Una era de prosperidad y crisis
Greenspan presidió el banco central estadounidense desde 1987 hasta 2006, un período que abarcó los mandatos de cuatro presidentes: Ronald Reagan, George H. W. Bush, Bill Clinton y George W. Bush. Su mandato es recordado como la "Gran Moderación", una etapa de crecimiento económico sostenido y baja inflación que le granjeó una reputación casi mítica. Se le consideraba un "maestro" capaz de calmar los mercados con declaraciones cuidadosamente ambiguas.
Durante su gestión, enfrentó con éxito crisis como el desplome bursátil de 1987, la crisis del peso mexicano en 1994 y las secuelas económicas de los ataques del 11 de septiembre de 2001. Su capacidad para trabajar con administraciones de ambos partidos fue una de las claves de su longevidad en el cargo.
El legado controvertido del "dinero fácil"
A pesar de los éxitos, el legado de Greenspan está indisolublemente ligado a la crisis financiera global de 2008, que estalló poco después de su retiro. Críticos argumentan que su política de mantener las tasas de interés extremadamente bajas durante demasiado tiempo, especialmente a principios de la década de 2000, y su firme creencia en la desregulación de los mercados, crearon una burbuja inmobiliaria insostenible.
Esta política de "dinero fácil" fomentó la toma de riesgos excesivos en el sistema financiero y la proliferación de las hipotecas de alto riesgo (subprime), que fueron el detonante del colapso. Aunque Greenspan acuñó la famosa frase "exuberancia irracional" en 1996 para describir la burbuja de las puntocom, sus detractores sostienen que no actuó con la suficiente decisión para frenar los excesos que él mismo identificaba.
Un cambio de paradigma
Influenciado por la filósofa y economista Ayn Rand, Greenspan fue un defensor del capitalismo de libre mercado o laissez-faire, convencido de que los mercados se autorregulan de la mejor manera. Sin embargo, tras la crisis de 2008, reconoció públicamente que había encontrado un "defecto" en su ideología, admitiendo que había puesto demasiada fe en la capacidad de las entidades financieras para autoprotegerse.
El impacto de sus decisiones redefinió la política monetaria. Su enfoque antiinflacionario fue un pilar de su gestión, pero también lo fue la llamada "Greenspan put", la percepción de los mercados de que la Fed intervendría para rescatarlos de grandes pérdidas, lo que pudo haber incentivado comportamientos imprudentes. Las lecciones de su mandato continúan influyendo en los debates actuales sobre el equilibrio adecuado entre el crecimiento económico, la estabilidad financiera y la regulación.
