Senado de EE.UU. aprueba ley para frenar a grandes inversores y abaratar la vivienda
La "21st Century ROAD to Housing Act", avalada por una abrumadora mayoría bipartidista, busca limitar la compra de viviendas por parte de corporaciones para favorecer a las familias y aumentar la oferta de casas.

El Senado de Estados Unidos dio un paso decisivo para reformar el mercado de la vivienda al aprobar el 22 de junio de 2026 la ley "21st Century ROAD to Housing Act" con 85 votos a favor y solo 5 en contra. Esta legislación bipartidista tiene como objetivo principal aumentar la asequibilidad de la vivienda para las familias estadounidenses, limitando la influencia de los grandes inversores institucionales y eliminando barreras para la construcción de nuevas propiedades.
¿Qué cambia con esta nueva ley?
El núcleo de la legislación es una medida diseñada para nivelar el campo de juego entre los compradores individuales y las grandes corporaciones. La ley prohíbe a los inversores institucionales que ya poseen 350 o más propiedades unifamiliares adquirir viviendas adicionales. Esta provisión busca frenar la práctica de fondos de inversión que compran masivamente vecindarios enteros, una tendencia que ha disparado los precios y ha dejado fuera del mercado a muchas familias.
Además de esta restricción, la ley impulsa la oferta de nuevas viviendas a través de varias vías. Contempla la ampliación de programas de subvenciones destinados a la construcción y modernización de casas. También se enfoca en reducir los costos de construcción mediante la eliminación de regulaciones federales consideradas obsoletas y la agilización de permisos, lo que podría acelerar el desarrollo de nuevos proyectos habitacionales.
Impacto esperado en el mercado inmobiliario
Expertos anticipan que la "21st Century ROAD to Housing Act" podría enfriar la competencia voraz en el segmento de viviendas unifamiliares. Al limitar a los mayores compradores corporativos, se espera que los compradores individuales y las familias enfrenten menos guerras de ofertas y tengan más oportunidades de acceder a una propiedad. Esto podría, a mediano plazo, estabilizar o incluso moderar los precios en algunos de los mercados más sobrecalentados del país.
La ley también representa un esfuerzo por solucionar el déficit crónico de viviendas en Estados Unidos. Al incentivar la construcción y modernizar las reglas para las casas prefabricadas, el gobierno busca aumentar el inventario disponible. "La asequibilidad de la vivienda comienza con la oferta, y este proyecto de ley logra avances significativos para construir más casas y reducir los costos para las familias estadounidenses", señaló el presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara, French Hill.
Un acuerdo bipartidista inusual
La aprobación de la ley es el resultado de años de negociaciones entre demócratas y republicanos, uniendo a figuras como el presidente del Comité Bancario del Senado, el republicano Tim Scott, y la senadora demócrata Elizabeth Warren. Ambos destacaron la urgencia de actuar ante una crisis de vivienda que afecta a todo el país. "Esta ley histórica abordará la crisis de vivienda de nuestra nación al impulsar la oferta, reducir los costos y, por primera vez, impedir que el capital privado compre casas", afirmó Warren.
El proyecto de ley ahora pasará a la Cámara de Representantes, donde se espera una rápida consideración y aprobación, dado su amplio respaldo. El presidente Donald Trump ya ha manifestado su intención de firmar la ley para promulgarla, consolidando una de las reformas de vivienda más significativas en décadas.
