Uber enfrenta quejas por cargos no autorizados y una demanda millonaria
Usuarios en EE. UU. y Canadá denuncian suscripciones a Uber One sin su consentimiento, mientras la compañía encara una batalla legal con la FTC y 21 estados por presuntas prácticas engañosas.

Clientes de Uber en Estados Unidos y Canadá han comenzado a reportar cargos recurrentes no autorizados en sus tarjetas de crédito, correspondientes a la membresía Uber One, un servicio al que aseguran no haberse suscrito voluntariamente. Las quejas, que se multiplicaron en redes sociales desde el 27 de mayo de 2026, apuntan a un problema de consentimiento y transparencia en una de las plataformas de servicios más grandes del mundo.
Cargos sorpresa y una batalla legal en curso
Los usuarios afectados descubrieron cargos mensuales de $9.99 dólares (o el equivalente local) por una suscripción que ofrece descuentos en viajes y entregas de alimentos. A pesar de que Uber ha negado categóricamente la inscripción de usuarios sin su autorización, las denuncias se suman a un problema mayor que la compañía enfrenta desde hace meses.
En diciembre de 2025, la Comisión Federal de Comercio (FTC) de Estados Unidos, junto a una coalición de 21 estados, presentó una demanda formal contra Uber. La acusación se centra en prácticas de facturación y cancelación engañosas relacionadas con Uber One, alegando que la empresa inscribe a los consumidores sin un consentimiento claro y, posteriormente, dificulta enormemente la cancelación del servicio. Según la demanda, el proceso para darse de baja puede requerir navegar hasta por 23 pantallas diferentes.
El problema de los "Dark Patterns"
Las tácticas que presuntamente utiliza Uber son conocidas en el mundo digital como "dark patterns" o "patrones oscuros". Estos son diseños de interfaz deliberadamente confusos o engañosos que guían a los usuarios a tomar decisiones que no necesariamente hubieran elegido, como aceptar cargos recurrentes o compartir más datos personales de los deseados.
La FTC ha puesto un fuerte énfasis en combatir estos patrones, argumentando que erosionan la confianza del consumidor y violan las leyes de protección. La demanda contra Uber es uno de los casos más prominentes en esta ofensiva regulatoria, buscando no solo compensación para los afectados, sino también sentar un precedente para otras empresas de suscripción.
Respuesta de Uber y consejos para el consumidor
Uber ha refutado las acusaciones, asegurando que sus procesos de suscripción y cancelación son claros, sencillos y se basan en el consentimiento del usuario. Un portavoz de la compañía afirmó que "Uber no inscribe ni cobra a las personas por Uber One sin su consentimiento. Los clientes deben elegir activamente registrarse". Sin embargo, la creciente cantidad de quejas y la contundente acción legal de la FTC sugieren un panorama más complejo.
Para los consumidores, este caso subraya la importancia de la vigilancia. Se recomienda a los usuarios de plataformas digitales:
- Revisar regularmente los estados de cuenta de tarjetas de crédito y débito en busca de cargos inesperados o recurrentes.
- Leer detenidamente todos los términos y condiciones antes de aceptar pruebas gratuitas, ya que a menudo se convierten en suscripciones pagas automáticamente.
- Documentar cualquier intento de cancelación, guardando correos electrónicos de confirmación o capturas de pantalla del proceso.
- Reportar prácticas engañosas a las agencias de protección al consumidor correspondientes.
El desenlace de la demanda contra Uber podría tener implicaciones significativas para la regulación de las suscripciones digitales y la responsabilidad de las plataformas en la protección de los derechos de sus usuarios.
