Sábado, 30 de Mayo de 2026
Tecnología

Apple integra control mental en sus dispositivos para revolucionar la accesibilidad

La compañía está desarrollando soporte nativo para interfaces cerebro-computadora en iOS, iPadOS y visionOS, permitiendo a personas con parálisis severa operar un iPad o iPhone con el pensamiento.

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Por Redacción KENJA30 de mayo de 2026, 5:13 a. m.

Apple ha iniciado el desarrollo activo de soporte para Interfaces Cerebro-Computadora (BCI) en sus sistemas operativos iOS, iPadOS y visionOS. Esta innovadora iniciativa tiene como objetivo principal ofrecer a personas con discapacidades motoras severas, como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), la capacidad de controlar sus dispositivos electrónicos utilizando únicamente sus pensamientos, marcando un hito en el campo de la tecnología de asistencia.

Una nueva era de interacción

La integración de esta tecnología permitirá a los usuarios navegar por las interfaces, abrir aplicaciones y comunicarse sin necesidad de interacción física. En una demostración que tuvo lugar en agosto de 2025, un paciente con ELA llamado Mark Jackson, quien cuenta con un implante Stentrode de la compañía Synchron, logró controlar un iPad con su mente, demostrando el potencial transformador de este avance. Apple no está fabricando los implantes, sino creando el soporte a nivel de sistema operativo para que dispositivos de terceros, como el de Synchron, puedan integrarse de forma nativa.

El soporte se implementará a través de un nuevo protocolo BCI y se integrará con la función de accesibilidad Switch Control ya existente en los dispositivos de Apple. Esto representa un cambio de paradigma, reconociendo las señales neuronales como una nueva categoría de entrada junto al tacto, la voz y el teclado.

¿Cómo funciona la tecnología?

El dispositivo Stentrode de Synchron es un pequeño implante en forma de stent que se inserta en un vaso sanguíneo principal junto a la corteza motora del cerebro. A diferencia de otras tecnologías BCI que requieren una cirugía a cráneo abierto, el Stentrode se implanta mediante un procedimiento mínimamente invasivo a través de la vena yugular. Una vez en su sitio, el dispositivo detecta las señales neuronales asociadas a la intención de movimiento. Estas señales son captadas y enviadas de forma inalámbrica a una unidad externa, que las traduce en comandos para controlar un dispositivo como un iPad o un ordenador. Los pacientes deben pasar por un proceso de aprendizaje para entrenar su cerebro y así poder controlar el sistema con precisión.

El potencial y las consideraciones éticas

El potencial de las BCI para mejorar la calidad de vida y restaurar la autonomía de personas con parálisis es inmenso. No solo se trata de controlar un dispositivo, sino de restablecer la capacidad de comunicación y la participación en la vida digital. Sin embargo, esta tecnología también abre un debate sobre importantes implicaciones éticas y de privacidad.

Expertos en ética tecnológica señalan los riesgos asociados a la seguridad y la privacidad de los datos neuronales, considerados la información más íntima de una persona. Surgen preguntas sobre quién es el propietario de estos datos, cómo se protegerán de posibles hackeos o usos indebidos y qué nivel de control tendrán los usuarios sobre su propia información cerebral. Además, existe la preocupación por la responsabilidad de las acciones realizadas a través de un BCI y el potencial de que las expectativas sobre la tecnología superen sus capacidades reales, lo que podría causar frustración o daño psicológico a los usuarios.

La iniciativa de Apple, en colaboración con pioneros como Synchron, representa un paso esperanzador hacia un futuro más accesible. A medida que la tecnología avance, será crucial que el desarrollo vaya acompañado de un marco regulatorio y ético sólido que proteja a los usuarios y garantice un uso responsable de estas poderosas herramientas.