Miércoles, 17 de Junio de 2026
Tecnología

IA y desconfianza: el nuevo escenario de noticias en América Latina

Mientras 1 de cada 10 latinoamericanos ya usa IA para informarse, la confianza en el periodismo tradicional cae a un mínimo histórico del 31% en la región, redefiniendo el consumo de noticias.

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Por Redacción KENJA17 de junio de 2026, 1:19 a. m.

América Latina enfrenta una profunda transformación en su ecosistema mediático, marcada por una creciente desconfianza en las noticias y la rápida adopción de nuevas tecnologías. Según el Informe sobre Noticias Digitales 2025 del Instituto Reuters, la confianza en el periodismo en la región ha caído a un preocupante 31%, la cifra más baja a nivel global. Paradójicamente, mientras la credibilidad de los medios tradicionales se erosiona, el uso de chatbots de inteligencia artificial (IA) para informarse ha crecido del 4% al 10% en solo un año, una tendencia que redefine el futuro del consumo informativo.

El avance de la IA en el consumo de noticias

La irrupción de la inteligencia artificial generativa está creando una nueva puerta de acceso a la información, especialmente entre los más jóvenes. El informe, basado en una encuesta realizada a más de 12,000 personas en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú, revela que los chatbots de IA se consolidan como una herramienta emergente para acceder a las noticias. Este cambio ocurre en un contexto donde el periodismo institucional pierde terreno frente a la inmediatez y personalización que ofrecen las nuevas plataformas tecnológicas. Los expertos señalan que esta es una tendencia disruptiva que los medios de comunicación no pueden ignorar.

Crisis de confianza y el auge de las redes sociales

La desconfianza es el principal desafío para el periodismo en la región. Ninguno de los países analizados mostró una mejora en sus niveles de confianza durante el último año. Brasil experimentó una caída de 12 puntos, Colombia de 8 y Argentina de 4. Esta crisis de credibilidad está directamente relacionada con la migración de las audiencias hacia ecosistemas de información menos controlados, como las redes sociales y las plataformas de video.

Facebook, con un 48%, y WhatsApp, con un 39%, continúan siendo las principales redes para el consumo de noticias, pero plataformas de video como YouTube y TikTok ganan terreno rápidamente. En Colombia, por ejemplo, el 27% de los encuestados ya usa TikTok para informarse, un aumento de cinco puntos porcentuales respecto al año anterior. Este escenario fragmentado y dominado por algoritmos favorece la propagación de desinformación y erosiona aún más la confianza en las fuentes tradicionales.

El nuevo rol de los creadores de contenido

En paralelo a la caída de los medios tradicionales, emerge con fuerza la figura de los creadores de contenido, influencers y podcasters. Estos nuevos actores de la comunicación están capturando la atención de audiencias que los medios tradicionales luchan por retener. En Argentina, el canal de streaming Luzu TV, que combina noticias y entretenimiento, ya es citado como fuente de información por el 8% de los encuestados. En Brasil, los principales periódicos han comenzado a invertir en videocasts diarios para atraer a millones de espectadores.

Este fenómeno demuestra que, aunque la confianza en el periodismo institucional disminuye, la demanda de información no desaparece, sino que se transforma. Las audiencias buscan voces y formatos con los que sientan una mayor conexión, aunque esto implique un mayor riesgo de exposición a narrativas sesgadas o directamente falsas.

El desafío para el periodismo

El panorama actual presenta un doble desafío para los medios de comunicación en América Latina. Por un lado, deben encontrar la manera de reconstruir la confianza perdida, apostando por la transparencia, la calidad y la verificación rigurosa. Por otro, necesitan adaptarse a un ecosistema digital en constante cambio, donde la competencia ya no son solo otros medios, sino también la IA y una multitud de creadores de contenido.

La integración ética de la inteligencia artificial en las salas de redacción, la diversificación de formatos —con un claro enfoque en el video— y la colaboración con nuevos referentes informativos parecen ser los caminos inevitables para que el periodismo siga siendo relevante en una sociedad cada vez más digitalizada y escéptica.