Domingo, 21 de Junio de 2026
Tecnología

La revolución del sodio: la tecnología que desafía el dominio del litio en las baterías

Un estudio en Alemania revela que una batería china de iones de sodio iguala la calidad de las de Tesla, mientras el primer coche eléctrico con esta tecnología se prepara para su lanzamiento masivo.

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Por Redacción KENJA21 de junio de 2026, 5:25 p. m.

La era del dominio del litio en el mercado de las baterías podría estar facing a un disruptivo competidor: el sodio. El 21 de junio de 2026, investigadores de la prestigiosa RWTH Aachen University en Alemania publicaron un estudio en la revista Cell Reports Physical Science que confirma un avance clave: una batería de iones de sodio de la empresa china Hina ha alcanzado niveles de rendimiento y calidad de fabricación comparables a las sofisticadas baterías de litio utilizadas por Tesla. Este hito científico coincide con el inminente lanzamiento en China del Changan Nevo A06, el primer coche eléctrico de producción en serie que integrará esta tecnología, prometiendo reducir los costos y democratizar el acceso a la movilidad eléctrica.

El veredicto de la ciencia: calidad y rendimiento a la par de Tesla

El equipo de la universidad alemana realizó un análisis exhaustivo de las celdas de sodio de Hina y encontró que su uniformidad de producción y capacidad de entrega de alta potencia son equivalentes a los estándares de la industria liderados por Tesla. Un hallazgo clave fue el uso de un diseño "tabless" (sin pestañas), una configuración que reduce la resistencia interna y mejora la distribución de la temperatura, reflejando la misma arquitectura avanzada que Tesla implementa en sus baterías. Los investigadores destacaron la "sorprendente uniformidad" de las celdas, un factor crítico para la seguridad y la vida útil del paquete de baterías.

Aunque el estudio señala que la densidad energética de las baterías de sodio es todavía inferior a la de sus contrapartes de litio y que la carga a bajas temperaturas necesita mejoras, su rendimiento general las posiciona como una alternativa viable y económica para múltiples aplicaciones. "La combinación de buena uniformidad, alta capacidad de potencia y sólido rendimiento a bajas temperaturas hace que estas celdas sean atractivas para almacenamiento estacionario, servicios de red y vehículos comerciales o de menor alcance", señaló Moritz Schütte, investigador de la RWTH Aachen University.

Del laboratorio a la carretera: el Changan Nevo A06

La validación académica del sodio llega justo cuando la industria automotriz da un paso histórico. El fabricante chino Changan tiene previsto lanzar a mediados de 2026 el Nevo A06, el primer turismo de producción masiva equipado con una batería de iones de sodio. Este vehículo utilizará un paquete de baterías de 45 kWh del gigante tecnológico CATL, bajo su marca "Naxtra", que le otorgará una autonomía superior a los 400 kilómetros según el ciclo de homologación chino (CLTC).

La gran ventaja de esta tecnología, que CATL ha demostrado en pruebas rigurosas, es su excepcional rendimiento en climas fríos. A -30°C, la potencia de descarga del vehículo es casi tres veces superior a la de los modelos con baterías de litio-ferrofosfato (LFP) de capacidad similar. Además, las celdas de sodio pueden retener más del 90% de su capacidad a temperaturas de -40°C, solucionando uno de los mayores problemas de los coches eléctricos en invierno.

Sodio vs. Litio: una comparativa técnica y económica

El principal motor detrás del interés en el sodio es su potencial para reducir drásticamente los costos. El sodio es uno de los elementos más abundantes en la Tierra, lo que elimina la dependencia de cadenas de suministro geopolíticamente sensibles y volátiles como las del litio. Se estima que las baterías de iones de sodio son entre un 30% y un 40% más baratas de producir que las actuales baterías LFP.

Actualmente, el costo de las celdas de sodio se sitúa entre 55-70 USD/kWh, frente a los 60-80 USD/kWh de las LFP. Las proyecciones para 2028 sugieren que esta brecha se ampliará, con el sodio cayendo a 45-55 USD/kWh. No obstante, el litio todavía mantiene la ventaja en densidad energética, con las celdas LFP alcanzando 170-185 Wh/kg frente a los aproximadamente 160-175 Wh/kg del sodio. Esta diferencia explica por qué, inicialmente, el sodio se enfocará en vehículos de gama media o para uso urbano y en sistemas de almacenamiento de energía a gran escala.

El avance del sodio no significa el fin del litio, sino el comienzo de una "era de química dual", como la describe CATL. Esta nueva tecnología podría acelerar la transición energética global al ofrecer una alternativa más accesible y sostenible, haciendo que los vehículos eléctricos y el almacenamiento de energía limpia sean una realidad para un público mucho más amplio.